Los trabajadores de turnos nocturnos se enfrentan a mayores tasas de infertilidad: 6 hábitos nocivos frente a 4 alimentos que aumentan la fertilidad
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Investigadores de la Universidad de Southampton llegaron a estas conclusiones tras encuestar a más de 100 000 mujeres adultas. El pediatra Dr. Linden Stock, que dirigió el estudio, presentó los resultados en la conferencia de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología. Los datos revelaron que las mujeres que trabajaban exclusivamente en turnos de noche tenían un 80 % más de dificultades para concebir en comparación con las que tenían horarios normales de día y noche, mientras que las que rotaban entre turnos de día y noche duplicaban su riesgo anual de no concebir.
Los investigadores descubrieron que todos los patrones de trabajo, excepto los turnos diurnos regulares, aumentaban en un 20 % la probabilidad de alteración del ciclo menstrual y elevaban en aproximadamente un tercio el riesgo de aborto espontáneo tras la concepción.
La fertilidad en este estudio se refiere a la concepción natural, no a la fecundación in vitro.
El aumento de la presión laboral y el acelerado ritmo de vida están llevando a más personas a trabajar en turnos nocturnos. Por lo tanto, las mujeres que desean quedarse embarazadas deben dar prioridad a los trabajos diurnos. Además, deben evitar los hábitos perjudiciales para la fertilidad.
Seis hábitos perjudiciales que contribuyen a la infertilidad
1. La obesidad excesiva dificulta la concepción
La obesidad altera la función endocrina femenina, impide la ovulación y desencadena diversos problemas de salud, como hipertensión, diabetes y enfermedades cardíacas. Estas afecciones pueden causar infertilidad femenina y provocar complicaciones durante el embarazo. Las mujeres con obesidad mórbida también experimentan menores tasas de éxito en los tratamientos de fertilidad.
2. Las dietas imprudentes también pueden causar infertilidad
La pérdida de peso excesiva a través de dietas extremas puede alterar la función endocrina, provocar ciclos menstruales irregulares y detener la ovulación. Los desequilibrios nutricionales y las deficiencias graves de micronutrientes derivadas de dietas restrictivas también afectan a la fertilidad. Las mujeres mayores de 30 años, cuya fertilidad disminuye de forma natural, deben tener especial cuidado con los regímenes de pérdida de peso.
3. El aborto es la segunda causa principal de infertilidad femenina
Las pruebas médicas indican una correlación directa entre el número de abortos y la probabilidad de infertilidad. Los abortos repetidos suelen provocar enfermedades inflamatorias pélvicas, en las que la inflamación obstruye las trompas de Falopio, causando infertilidad.Los fragmentos endometriales muy activos durante el aborto pueden implantarse fácilmente en la cavidad pélvica, formando endometriosis que afecta a la fertilidad. Además, los abortos repetidos adelgazan el revestimiento endometrial. Si se produce un embarazo posterior, el embrión puede tener dificultades para desarrollarse, como una plántula en suelo arenoso, al recibir nutrientes insuficientes y ser propenso a anomalías del desarrollo o abortos espontáneos.
4. Inflamación de los órganos reproductivos que afecta a la fertilidad
La vaginitis altera el pH vaginal y aumenta el recuento de glóbulos blancos, lo que perjudica la viabilidad y la motilidad de los espermatozoides. La inflamación cervical altera el entorno local, lo que dificulta el paso de los espermatozoides a través del canal cervical y provoca infertilidad.Si las infecciones pélvicas no se tratan de forma rápida y exhaustiva, en particular la tuberculosis o las infecciones gonocócicas, incluso después de la recuperación, pueden provocar adherencias, torsiones o estrechamientos de las trompas, lo que conduce a la infertilidad o al embarazo ectópico.
5. Las prácticas sexuales inadecuadas perjudican la fertilidad
Algunas mujeres jóvenes tienen comportamientos sexuales poco higiénicos o promiscuos, lo que les lleva a contraer infecciones de transmisión sexual que a menudo permanecen latentes sin efectos inmediatos aparentes. Sin embargo, estas infecciones pueden desencadenar de forma insidiosa una enfermedad inflamatoria pélvica, lo que da lugar a la infertilidad.Mantener relaciones sexuales durante la menstruación facilita la entrada de bacterias y sangre a través de la abertura cervical relajada en la cavidad pélvica, lo que desencadena la infección. Más grave aún, si la sangre menstrual retrógrada persiste en la pelvis, puede causar endometriosis. Ambas afecciones son amenazas devastadoras para la fertilidad.
6. El alcohol y el café perjudican la fertilidad
El consumo regular de alcohol, especialmente el consumo excesivo, reduce notablemente la fertilidad en las mujeres. El alcohol dificulta la absorción de nutrientes; incluso una sola copa de vino tinto puede disminuir los niveles de zinc, un factor fundamental para la fertilidad. Consumir solo dos tazas de café al día puede reducir la fertilidad hasta en un 50 %.Las bebidas de cola tienen un efecto similar debido a su alto contenido en cafeína. Entonces, ¿qué se debe comer para concebir? 1. Beneficios de las alubias negras Aumentan los niveles de estrógeno: remoje un puñado de alubias negras en agua durante aproximadamente 12 horas, luego cuézalas a fuego lento hasta que estén tiernas, añadiendo una pizca de sal. A partir del primer día después de que termine la menstruación, consuma 47 alubias al día durante seis días consecutivos.Para aquellas personas con deficiencia, como yo, los médicos recomiendan un consumo diario de un puñado (40-50 frijoles). Tras un uso constante, se observan mejoras notables, como la reducción del dolor lumbar y la estabilización de la temperatura corporal.Cada día, echa una cucharada sopera en tu taza habitual (es bastante duro y un poco difícil de coger), añade agua caliente y bébelo. Si estás en la oficina, puedes tomarlo a sorbos a lo largo del día; sentirás un agradable calor en todo el cuerpo. 3. Beneficios del agua con azúcar moreno y jengibre Calienta el útero. Para aquellas personas con frío uterino, utiliza 250 g de azúcar moreno, 150 g de jengibre y agua.Pica finamente el jengibre, cuécelo al vapor durante 30 minutos, divídelo en 7 porciones y consúmelo durante 7 días consecutivos a partir del día siguiente al final de la menstruación, preferiblemente por la mañana con el estómago vacío. 4. Leche de soja Las mujeres que consumen entre 300 y 500 ml de leche de soja al día durante un mes pueden regular la función endocrina, lo que mejora significativamente el estado mental y la constitución física.
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