Seis pautas preoperatorias para la cirugía de reducción de alas nasales
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En circunstancias normales, el borde más externo de las fosas nasales no debe extenderse más allá de la línea vertical del canto interno (la esquina interna del ojo). Si lo hace, esto indica un alargamiento de las alas nasales. Las alas nasales anchas hacen que las fosas nasales parezcan grandes. Incluso si la nariz en sí no es baja, unas alas nasales muy anchas pueden crear la ilusión de una nariz baja, lo que le da un aspecto algo romo y apagado.En el caso de narices bajas con alas moderadamente anchas, la rinoplastia por sí sola puede lograr el efecto de reducción deseado. Sin embargo, las personas con alas marcadamente anchas requieren una cirugía específica de reducción alar para lograr un perfil nasal más pequeño y refinado. Este procedimiento debe cumplir los siguientes principios quirúrgicos.
I. Antes de la cirugía, se deben realizar pruebas rutinarias de la función de coagulación. Las deformidades nasales causadas por enfermedades subyacentes deben tratarse primero para eliminar la causa patológica. Las infecciones nasales localizadas también deben tratarse de antemano.
II. Es mejor realizar la cirugía después de que el paciente haya alcanzado la edad adulta. Repararla demasiado pronto conlleva el riesgo de una deformidad posterior, ya que el rostro sigue desarrollándose.
3. En casos de colapso nasal grave en los que la piel y los tejidos blandos se retraen hacia arriba, es esencial realizar una cirugía por etapas. Esto implica primero diseccionar la estructura nasal y reposicionarla correctamente antes de implantar el material de relleno.
4. Es imprescindible una esterilización rigurosa durante la cirugía. Cualquier infección provocará la necrosis y la expulsión del material de relleno.
V. Antes de la inserción del implante, se debe prestar una atención meticulosa a los planos de disección, las dimensiones de la cavidad y la simetría. La cavidad resultante debe acomodar el implante cómodamente, sin que quede ni demasiado apretado ni excesivamente suelto.
VI. Se inserta el material de implante adecuado a la forma y extensión de la zona deprimida (por ejemplo, el puente nasal). A continuación, se sutura la herida para estabilizar el contorno nasal. Se administran inyecciones de penicilina postoperatorias para prevenir infecciones.
Indicaciones para la cirugía de reducción alar
1. Alas nasales gruesas, anchas y caídas;
2. Alas nasales excesivamente abultadas que provocan fosas nasales grandes y antiestéticas.
Las siguientes técnicas pueden elevar y corregir las deformidades:
(1) Resección marginal;
(2) Recorte del crura lateral del cartílago alar y del margen inferior del cartílago septal;
(3) Resección parcial del revestimiento alar;
(4) Retracción alar;
(5) La retracción alar engrosada suele ser congénita y, con frecuencia, crea la ilusión de ptosis columelar.
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