Facilitar la circulación ordenada de productos de segunda mano (paseo por el mercado)
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La estandarización y formalización de todo el proceso, desde la fijación de precios y las transacciones hasta el servicio posventa, infunde una mayor confianza tanto en los compradores como en los vendedores, lo que fomenta la circulación saludable y ordenada de los productos de segunda mano. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma ha publicado recientemente el 14.º Plan Quinquenal para el Desarrollo de la Economía Circular (en lo sucesivo, el Plan), en el que se propone explícitamente perfeccionar la normativa que regula la circulación de productos de segunda mano. Esto incluye el establecimiento de normas exhaustivas para la tasación, evaluación y clasificación de vehículos usados, electrodomésticos, teléfonos móviles y otros productos de segunda mano, regulando así el orden de circulación y las prácticas de transacción de dichos productos.
Hoy en día, el PIB per cápita de China ha superado los 10 000 dólares estadounidenses. Junto con las importantes mejoras en el nivel de vida material y cultural, se ha acelerado la frecuencia de sustitución de los bienes de uso cotidiano, lo que ha provocado un aumento de los productos inactivos. Al mismo tiempo, la creciente popularidad de los conceptos de consumo ecológico y consumo compartido ha fomentado la disposición de los consumidores a comprar productos de segunda mano que siguen siendo plenamente funcionales y presentan un desgaste mínimo. Además, el continuo perfeccionamiento de los sistemas de comercio electrónico y logística ha creado condiciones favorables para equilibrar la oferta y la demanda, lo que facilita la circulación y el comercio de productos inactivos.Las estimaciones indican que el volumen de transacciones de artículos de segunda mano sin usar en China superó el billón de yenes en 2020, con más de 180 millones de usuarios de comercio de segunda mano en línea. Los grupos de consumidores más jóvenes, en particular los nacidos en las décadas de 1990 y 2000, se han convertido en la fuerza motriz de las transacciones de artículos sin usar.
El mercado de bienes de segunda mano transforma los artículos inactivos en un ciclo, convirtiendo los residuos en consumo, lo que reporta importantes beneficios medioambientales. La regulación del desarrollo de este mercado mejora la eficiencia en la utilización de los productos y reduce los residuos para los consumidores, al tiempo que promueve la conservación de los recursos, el uso intensivo y el reciclaje para el desarrollo socioeconómico. También fomenta la civilización ecológica, ofreciendo múltiples ventajas con beneficios a largo plazo. Sin embargo, aún quedan varios retos por abordar para lograr un desarrollo normalizado en este sector.
En cuanto a la naturaleza de los productos, a diferencia de los productos nuevos, los artículos de segunda mano son productos no estandarizados. Las variaciones en la integridad del embalaje, el desgaste por el uso, los canales de compra y la autenticidad dificultan la fijación de precios estandarizados, lo que a menudo requiere una negociación entre compradores y vendedores.En cuanto a la dinámica de las transacciones, las transacciones de productos nuevos se producen principalmente entre consumidores y comerciantes, donde la información sobre los productos es relativamente transparente y las normas de transacción están bien reguladas. Sin embargo, las transacciones de productos de segunda mano se producen predominantemente entre particulares, y a menudo se caracterizan por la asimetría de la información y la falta de transparencia. Esto crea oportunidades de explotación, como que los productos no se ajusten a las descripciones de los vendedores, lo que da lugar a unos costes de transacción más elevados asociados a la confianza.
En conjunto, la confianza se perfila como el factor fundamental en las transacciones de segunda mano. Solo mediante la estandarización y formalización de todo el proceso, desde la fijación de precios y la ejecución de la transacción hasta el servicio posventa, los compradores y vendedores pueden ganar mayor confianza, lo que fomenta la circulación saludable y ordenada de los bienes de segunda mano.
En la actualidad, las plataformas en línea se han convertido en un canal principal para el comercio de segunda mano. El establecimiento de procedimientos de transacción en línea regulados para salvaguardar los derechos e intereses legítimos de ambas partes es fundamental para el avance de este mercado.El Plan establece explícitamente que las plataformas de comercio por Internet deben reforzar sus responsabilidades de gestión y mejorar la supervisión de las actividades transaccionales. Se deben proporcionar servicios estandarizados y regulados para las transacciones de bienes de segunda mano, y se debe animar a los operadores de las plataformas a introducir comerciantes especializados en bienes de segunda mano externos para mejorar la eficiencia de las transacciones. En cuanto a los mercados de segunda mano fuera de línea, el Plan propone promover la construcción y el funcionamiento estandarizados de los mercados físicos de bienes de segunda mano, fomentando el establecimiento de mercadillos centralizados y regulados.
El mercado de artículos de segunda mano representa un prometedor océano azul que espera el perfeccionamiento de los marcos jurídicos, el establecimiento de normas industriales y el refuerzo de la supervisión del mercado. Se espera que las autoridades competentes, las empresas y los consumidores colaboren para garantizar que los artículos domésticos inutilizados circulen de forma regulada, aprovechando el valor de las posesiones no utilizadas, promoviendo el consumo sin desperdicio y contribuyendo al desarrollo ecológico y con bajas emisiones de carbono.
Diario del Pueblo (página 19, 28 de julio de 2021)
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