Remedios eficaces para la deficiencia de bazo y estómago en otoño
Encyclopedic
PRE
NEXT
La deficiencia del bazo se refiere en términos generales a una serie de fenómenos y afecciones patológicas que surgen del deterioro de la función del bazo debido a la deficiencia de qi. La disfunción prolongada del bazo puede provocar fácilmente diversos problemas, como falta de apetito y trastornos del sueño.
1. Tratamiento de la deficiencia del bazo y el estómago: frío en otoño
1.1 Contrarrestar el «frío estomacal»: incorporar pimienta a la cocina
Al preparar platos, sopas o congee, añada una pequeña cantidad de pimienta, jengibre seco y cáscara de mandarina seca. Estos ingredientes poseen propiedades neutras, picantes y cálidas que disipan los patógenos fríos y preservan el qi del estómago. Este método no solo es adecuado para el invierno, sino que puede incorporarse durante todo el año a la dieta de las personas con deficiencia de yang del bazo y el estómago.
1.2. Combatir las náuseas: chupar jengibre
Como dice el refrán: «El jengibre es la medicina sagrada para los vómitos». Los expertos señalan que el jengibre es el remedio más eficaz y sencillo para las náuseas y los vómitos. Cuando sienta náuseas, coloque una fina rodaja de jengibre en la boca. La saliva llevará el jugo picante del jengibre al estómago, aliviando las ganas de vomitar.
1.3. La mejor práctica de salud en otoño es consumir congee caliente
El congee se elabora principalmente con arroz japonica, mijo o arroz glutinoso como ingredientes. Estos cereales no solo son ricos en nutrientes, sino que también poseen propiedades beneficiosas: el arroz, el mijo y las lágrimas de Job son dulces y de naturaleza neutra, armonizan el qi del estómago y tonifican la deficiencia del bazo. Por lo tanto, consumir congee de arroz durante el invierno resulta muy beneficioso.
2. Síntomas de la deficiencia de frío en el bazo y el estómago
2.1. Las manifestaciones comunes de la deficiencia de frío en el bazo y el estómago incluyen manos y pies fríos, complexión delgada, mala digestión, aversión al frío y escalofríos pronunciados. Estos síntomas se hacen especialmente evidentes en verano o en invierno. En verano, mientras que otras personas encuentran refrescante el aire acondicionado, los que padecen esta afección sienten frío al entrar en espacios con aire acondicionado;En invierno, la situación empeora considerablemente. Deben llevar muchas más capas de ropa que los demás, e incluso una ligera brisa les hace temblar incontrolablemente. Un estómago que gruñe indica la necesidad urgente de correr al baño.
2.2. Ir al baño es una necesidad inevitable. Cuando se padece de deficiencia de bazo y estómago-frío, se pueden observar heces blandas e inodoras durante la evacuación intestinal, acompañadas de una sensación persistente de evacuación incompleta. Es común sentir la necesidad de volver al baño poco después de cada visita, y en los casos graves se experimentan ganas continuas e implacables. El abdomen se alivia con el calor y la presión; colocar una bolsa de agua caliente sobre el estómago proporciona alivio.
2.3. El apetito es escaso; comer en exceso de forma ocasional provoca indigestión, dolor abdominal y aversión al frío. Estos síntomas se intensifican durante el invierno.
3. Causas de la deficiencia de frío en el bazo y el estómago
3.1. Ira, preocupación y exceso de pensamiento
Es bien sabido que pensar en exceso daña el bazo. En la sociedad actual, cada vez más competitiva y con presiones crecientes, la ansiedad prolongada debilita progresivamente el bazo.
3.2. Consumir grandes cantidades de alimentos fríos
La gente ahora toma bebidas y frutas directamente del frigorífico, y a veces se da el gusto de comer grandes cantidades de helado para obtener una gratificación instantánea. Estos comportamientos son muy perjudiciales para el bazo.Las personas carecen de la actividad física adecuada, y algunas incluso carecen de la fuerza básica, lo que debilita progresivamente el bazo.
3.4 Hábitos alimenticios irregulares
Las comidas irregulares, comer en exceso con frecuencia, consumir alimentos picantes, grasos o estimulantes y el consumo excesivo de aperitivos basura dañan gravemente el bazo.
3.5 Dietas excesivas
La pérdida de peso excesiva, incluido el uso de pastillas para adelgazar de baja calidad,Los métodos inadecuados para perder peso dañan gravemente el bazo, y un bazo debilitado puede provocar otras enfermedades. Cómo regular la deficiencia del bazo y el estómago en otoño 1. Manténgase caliente y aliméntese bien Las personas con gastritis crónica deben prestar especial atención a mantener el estómago caliente. Añada capas de ropa adecuadas para evitar los resfriados abdominales que pueden provocar dolor de estómago o agravar las afecciones existentes.
2. Limite los alimentos fríos
El estómago prefiere el calor y no le gusta el frío. Recuerde evitar no solo los alimentos helados, sino también otros alimentos fríos como la pasta de judías mungo.
3. Hidrátese de forma inteligente
Beba una taza de agua tibia (aproximadamente 100 ml) después de cepillarse los dientes cada mañana para ayudar a la limpieza intestinal. Si la cena incluye sopa, se puede omitir el agua.
4. Mantenga la higiene alimentaria
Evite los alimentos en mal estado o con moho. Lave bien las frutas y verduras crudas para evitar la contaminación por bacterias patógenas. Practique una buena higiene lavándose las manos después de ir al baño y antes de las comidas.
5. Mastique bien y coma despacio
El estómago tritura los alimentos e inicia la digestión, reteniendo los alimentos durante un tiempo. Mediante la peristalsis y los jugos gástricos, las partículas más grandes se descomponen en otras más pequeñas. Estas partículas más pequeñas se descomponen aún más en moléculas que pasan fácilmente a través del revestimiento del tracto digestivo al torrente sanguíneo, mientras que las moléculas más grandes se excretan en forma de heces.Por lo tanto, comer despacio y masticar bien es la forma correcta de cuidar el bazo y el estómago.
¿Quiénes son propensos a la deficiencia de bazo y estómago por frío?
1. Las personas que prefieren los sabores fuertes
Los alimentos ricos, grasos, excesivamente salados o demasiado dulces suponen una mayor carga para el bazo y el estómago durante la digestión, lo que provoca sensación de saciedad y distensión. El consumo habitual de estos alimentos puede causar inflamación. La salud del bazo y el estómago afecta directamente al metabolismo de los nutrientes y los líquidos de los alimentos.
2. Las personas que prefieren los alimentos fríos
El consumo excesivo de alimentos refrigerados, como helados o frutas y verduras refrescantes, puede estancar la función del bazo y el estómago, creando una oportunidad ideal para que los patógenos externos fríos invadan el organismo.
3. Consumidores de alcohol
El alcohol exacerba los patógenos de la humedad, siendo un factor clave en el agravamiento de las condiciones de «toxinas húmedas». Esto es especialmente cierto en el caso de los bebedores habituales y de quienes consumen grandes cantidades con frecuencia.
4. Las personas que buscan un frío excesivo
Vestirse de forma inadecuada durante las estaciones frías, priorizando el estilo sobre el calor, invita fácilmente a la invasión de patógenos y daña la función del bazo y el estómago.Durante el calor del verano, las personas que duermen habitualmente en suelos fríos, utilizan agua excesivamente fría para bañarse o no se secan el pelo rápidamente después de lavarlo son propensas a sufrir deficiencia del bazo.
5. Personas con mala calidad del sueño «Cuando el estómago está alterado, el descanso se ve perturbado». Un bazo y un estómago bien nutridos mantienen la tranquilidad mental, mientras que el deterioro de su función afecta directamente al sueño. Las personas con deficiencia del bazo suelen tener mala calidad del sueño y pueden babear durante el descanso.
6. Las personas que permanecen sentadas durante períodos prolongados
Las personas que permanecen sentadas durante períodos prolongados son más propensas a síntomas como pesadez corporal y debilidad en las extremidades. Estos pueden indicar deficiencia del bazo con exceso de humedad. Además, cuanto menos ejercicio se hace, más susceptible se vuelve el cuerpo a acumular humedad.
PRE
NEXT