El método correcto para la meditación con los ojos cerrados
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Cerrar los ojos para nutrir el espíritu es un método sencillo pero muy eficaz que practicaban nuestros antepasados para cultivar el bienestar mental y espiritual. La medicina tradicional china sostiene que el espíritu abarca todas las actividades vitales y mentales del cuerpo humano, y desempeña un papel crucial en la salud física y mental. El Canon Interno afirma: «Los que conservan su espíritu prosperan; los que pierden su espíritu perecen». Esto ilustra cómo la abundancia o el agotamiento del espíritu se relaciona con la vitalidad y el envejecimiento, y cómo su conservación o pérdida determina la prosperidad o el declive. Por lo tanto, quienes practican el cultivo de la salud deben nutrirlo con cuidado.Entonces, ¿cuál es el método correcto para cultivar la vitalidad a través de la meditación con los ojos cerrados?
1. Cierra los ojos y aquieta tu mente:
Cuando los asuntos cotidianos se vuelven caóticos y tu cabeza se siente pesada, busca un lugar tranquilo. Siéntate erguido con los ojos cerrados, dejando que tus párpados se hundan suavemente. Regula tu respiración y centra tu conciencia en la parte inferior del abdomen.Al cabo de un rato, la mente se aclara y se calma, el corazón se aquieta como el agua y las preocupaciones se desvanecen poco a poco. Se entra en un estado de armonía tranquila en el que las energías yin y yang del cuerpo y la sangre fluyen con suavidad, se alcanza el equilibrio psicológico, las emociones son alegres, la mente está clara y todo el cuerpo se siente ligero.
2. Cerrar los ojos para descender el qi:
Cuando nos enfrentamos a una injusticia o humillación y nos sentimos impetuosos y difíciles de controlar, debemos controlar racionalmente nuestras emociones, alejarnos de la escena del conflicto y cerrar los ojos para reflexionar. Al mismo tiempo, colocamos ligeramente las yemas de ambos dedos índices sobre los párpados y masajeamos suavemente hasta que los globos oculares se sientan cálidos e hinchados. Entonces percibiremos que la opresión en el pecho se disipa de repente.
3. Cultivar la alegría con los ojos cerrados:
Cuando se sienta abrumado por la melancolía, la desesperación, el vacío o la confusión mental, retírese a un lugar tranquilo. Siéntese solo con los ojos cerrados, mire hacia arriba y concentre su espíritu en la coronilla. Incline ligeramente la cara hacia arriba, relaje sus pensamientos y recuerde o imagine en silencio experiencias alegres del pasado que le aporten satisfacción al cuerpo y a la mente. Esto le devolverá el equilibrio mental, disipando gradualmente la tristeza y la agitación.
4. Cultivar la energía vital con los ojos cerrados:
«La vida depende de una sola respiración»: esta «respiración» se refiere al espíritu, al estado mental y a la fuerza misma que sostiene la longevidad. Las personas mayores suelen sentir falta de aire, especialmente aquellas con infecciones respiratorias o asma. Por lo tanto, es esencial cultivar la energía vital a través de la meditación tranquila con los ojos cerrados.
5. Cierre los ojos para apreciar la música:
A menudo puede cerrar los ojos para escuchar su música u ópera favorita, cantar con entusiasmo o tocar un instrumento. Las melodías hermosas mejoran la actividad cerebral, regulan la función del sistema nervioso central y evocan una profunda sensación de placer, lo que beneficia enormemente el bienestar físico y mental.
6. Descansar los ojos para aliviar la fatiga:
Equilibrar el trabajo y el descanso es especialmente importante para las personas mayores. Cuando se está agotado por el trabajo físico o cansado por leer, escribir o componer, descansar brevemente con los ojos cerrados resulta muy beneficioso para recuperar rápidamente la energía y el bienestar general.
7. Cerrar los ojos para dispersar las distracciones:
Como dice el refrán, «ojos que no ven, corazón que no siente». Esto es muy cierto. Cerrar los ojos no solo nutre la vista, sino que también calma la mente. Una mente tranquila aporta paz espiritual; con paz espiritual, la desgracia y la enfermedad no pueden arraigarse, y las bendiciones perduran.Cuando nos encontramos en entornos caóticos o ruidosos, o en situaciones que preferiríamos no presenciar pero que no podemos evitar, cerrar los ojos para contemplar en silencio ofrece múltiples beneficios: limpia los ojos y la mente, encuentra la tranquilidad en medio de la agitación, disipa las preocupaciones y permite preservar la salud en momentos robados. ¿Por qué no adoptarlo?
8. Cerrar los ojos para nutrir el yang:
La sabiduría antigua apreciaba el placer de tomar el sol. Para las personas mayores, cerrar los ojos de forma adecuada para tomar el sol mientras se mantiene la calma mental es, sin duda, un método maravilloso para preservar la salud.El profesor Klaus, de la Universidad Libre de Berlín, descubrió que la exposición regular al sol puede reducir la presión arterial en personas que no padecen hipertensión grave. Cuando la piel absorbe la luz solar, sintetiza vitamina D, que favorece la circulación sanguínea. Los científicos observaron a dos grupos de pacientes: uno que tomaba suplementos de vitamina D y otro que se sometía a fototerapia. Tras un periodo de tiempo, el grupo que tomaba suplementos no mostró cambios en la presión arterial, mientras que el grupo expuesto al sol experimentó reducciones significativas.
9. Práctica de movimientos con los ojos cerrados:
Los amigos mayores pueden probar esto: busquen un lugar tranquilo, cierren ligeramente los ojos, relajen todo el cuerpo y realicen una serie de movimientos de tai chi lo más lentamente posible. Experimenten plenamente los principios de lentitud, flexibilidad y continuidad fluida: seguro que obtendrán beneficios inesperados.
10. Memorización con los ojos cerrados:
A medida que la memoria se va deteriorando con la edad, las personas mayores suelen tener dificultades para recordar nombres o acontecimientos, lo que les provoca frustración cuando los pensamientos se les escapan. En esos momentos, intente cerrar los ojos durante unos minutos para cultivar la calma. Una vez que esté completamente relajado y sereno, es posible que le llegue la inspiración y todo se aclare de repente.
11. Descansar con los ojos cerrados:
Es común que las personas mayores experimenten una reducción del sueño y una mala calidad del mismo. Cuando no pueda conciliar el sueño o se despierte por la noche y no pueda volver a dormirse, evite agitarse. En su lugar, cierre los ojos para nutrir su espíritu y calmar su mente. Es posible que pronto se quede dormido plácidamente. Incluso si no consigue dormir, este reposo tranquilo sigue ofreciendo beneficios para la salud.
12. Cierre los ojos y deje que sus pensamientos vaguen:
Cuando las cosas vayan mal o sienta una sensación de pérdida y confusión interior, cierre los ojos, levante la mirada e imagine la infinita extensión del cielo. Sentirá que su ánimo se eleva y que se le quita un peso de encima. O póngase de pie en silencio en un lugar elevado, cierre los ojos y contemple las innumerables escenas del mundo que se extiende a sus pies. Sin duda, esto llenará su corazón de una sensación de inmensidad y dejará que sus pensamientos vaguen libremente.El cuerpo humano no es más que una mota de polvo en el océano; ¿por qué preocuparse por trivialidades? ¿Por qué atormentarse con preocupaciones insignificantes? Alcanzar este estado mental revitalizará el espíritu y te proporcionará una profunda sensación de alivio.
13. Contemplación con los ojos cerrados:
Los seres humanos poseemos tres modos de pensamiento: el primero es la contemplación consciente, con los ojos abiertos; el segundo es la reflexión subconsciente, similar a un sueño; el tercero es la forma de pensamiento que se alcanza con los ojos cerrados. Este último es un estado de conciencia liminal: estar despierto pero sin dormir, con la mente libre para divagar. En este estado, el cerebro está protegido de las distracciones visuales externas, al tiempo que permanece completamente oxigenado y lleno de sangre.Esto maximiza el potencial de las células cerebrales, mejorando la profundidad y amplitud del pensamiento.
14. Descansar los ojos para ayudar a la digestión:
Después de las comidas, descanse tranquilamente durante 10 a 30 minutos antes de dormir la siesta, caminar o realizar otras actividades. Esto es especialmente importante para mantener la salud del hígado, sobre todo para las personas con enfermedades hepáticas.Después de las comidas, especialmente del almuerzo, que suele ser más sustancioso, el cuerpo redirige el flujo sanguíneo al tracto digestivo para procesar los alimentos. Los datos indican que, al pasar de estar acostado a estar de pie, el flujo sanguíneo al hígado disminuye en un 30 %. Si luego se camina o se hace ejercicio, se desvía sangre adicional a las extremidades, lo que reduce el suministro sanguíneo hepático en más del 50 %.Si el hígado no recibe suficiente riego sanguíneo, sus funciones metabólicas normales se ven afectadas, lo que puede causar daños de diversa gravedad. Por lo tanto, se recomienda a las personas con enfermedades hepáticas que descansen con los ojos cerrados durante 10 a 30 minutos después de las comidas. 15. Cerrar los ojos para dejar vagar la mente:
Siéntese en silencio con los ojos cerrados y deje volar su imaginación. Viaje a la naturaleza salvaje, contemple montañas sagradas y aguas cristalinas; contemple el vasto cielo y las nubes tenues; escale el monte Tai y el monte Hua; escuche las cascadas y el susurro de los pinos; atraviese el río Yangtsé y los mares infinitos... En ese momento, la mente se deleita y el espíritu se eleva, y el alma susurra íntimamente con la armonía celestial. El hombre y el cielo se funden en uno, produciendo una sensación de ligereza similar a la de una golondrina.En la vejez, aunque no se puedan recorrer cien millas al día, se pueden recorrer diez mil millas en espíritu. Este «vagabundeo mental» beneficia enormemente al bienestar físico y mental. Dicho: Los ojos son el orificio del espíritu, las ventanas del alma, la sede de la vitalidad expresiva. La esencia y la energía de todos los órganos del cuerpo ascienden para iluminar los ojos.Cerrar los ojos cultiva la vitalidad; esta práctica de nutrir el espíritu a través de los ojos cerrados es profundamente beneficiosa para las personas de mediana edad y mayores, así como para aquellas que trabajan mentalmente durante todo el día o ejercen su vista intensamente durante períodos prolongados. Al cerrar los ojos para nutrir el espíritu, hay que disipar los pensamientos que distraen, concentrar la energía y alcanzar un estado de quietud tranquila, libre de preocupaciones o inquietudes. Solo entonces puede considerarse un cultivo dedicado. En los momentos de ocio, practicar persistentemente este método de cerrar los ojos para nutrir el espíritu sin duda reportará beneficios.
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