Cinco malos hábitos en el lugar de trabajo: ¿cuántos tienes?
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Al incorporarse a una nueva empresa, es posible que su jefe o superior le diga: «No sea tan formal, considérelo como una gran familia. Todos se llevan de maravilla». Cuando escuche comentarios de este tipo, tómelos con cautela, ya que no son más que frases hechas de cortesía. Hay cinco malos hábitos importantes que debe evitar a toda costa en la oficina. Analicemos estos cinco comportamientos perjudiciales.
Mal hábito n.º 1: holgazanear
Holgazanear de vez en cuando es humano: el trabajo intenso exige descansos razonables. Por lo general, los directivos hacen la vista gorda a menos que sea excesivo.Sin embargo, desarrollar el hábito de holgazanear es problemático. Es posible que tu jefe ya tenga sospechas sobre ti, lo que te dificultará redimirte. Si no te han sancionado, considérate afortunado, porque los ascensos y los aumentos de sueldo están fuera de discusión.
Mal hábito 2: Ser emocional
Es natural experimentar cambios de humor, pero mezclar constantemente las emociones con el trabajo, utilizando excusas como «Últimamente me siento deprimido...» o«Acabo de pasar por una ruptura...» o «Estoy en guerra con mi familia...» como excusas irritarán inevitablemente a tu jefe. Si te cuesta controlar tus emociones, puede resultarte útil leer libros de autoayuda sobre bienestar mental.
Mal hábito 3: Llegar siempre tarde
Llegar habitualmente tarde sin mostrar ni una pizca de remordimiento, ya sea al trabajo o a las reuniones, dejando a tus compañeros esperándote solos.Puede que pienses que un pequeño retraso no es gran cosa. Pero llegar tarde con frecuencia no solo molesta a tu jefe, sino que también puede alejar a tus compañeros sin que te des cuenta.
Mal hábito 4: Echar la culpa a otros
Decir constantemente «Es culpa tuya», echando la culpa a todos menos a ti mismo.La verdad es que todo el mundo comete errores. Un gerente debe tolerar y comprender los errores de su equipo. Lo importante es aprender de ellos para evitar que se repitan. Sea cual sea el error, reconocerlo y asumir la responsabilidad suele ganarse la comprensión, incluso el respeto.
Mal hábito 5: Exceso de celo
Quizás te preguntes: ¿puede el entusiasmo ser un defecto? No necesariamente.La proactividad es generalmente encomiable, a menos que sea tan excesiva que provoque resentimiento. Por ejemplo: entrometerse constantemente en las reuniones de los compañeros por miedo a perderse novedades importantes, entrometerse en asuntos que no le conciernen o soltar largos monólogos... Aunque el entusiasmo por las propias responsabilidades es admirable, sobrepasar los límites puede dañar gravemente las relaciones.
Nota del editor: Los cinco vicios de la oficina descritos anteriormente socavan fácilmente las relaciones en el lugar de trabajo, lo que a su vez repercute directamente en la progresión profesional. Por lo tanto, aconsejamos abordar estos comportamientos cuando sea necesario y esforzarse por evitarlos cuando no lo sea. Lectura recomendada: Tabúes en el lugar de trabajo: cómo llorar puede obstaculizar tu progresión profesional
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