¡La belleza aguanta seis horas sin orinar para mantener su imagen! Cuidado con arruinar la felicidad sexual
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Recientemente, un caballero de mediana edad de Harbin voló a Fuzhou y se sentó junto a una hermosa mujer de Harbin. Entablaron una animada conversación. Más tarde, el caballero necesitó ir al baño, pero, consciente de su peso y de la incomodidad de moverse, temió quedar en ridículo y aguantó las molestias durante seis horas. Al desembarcar, se desmayó y fue trasladado de urgencia al hospital, donde le diagnosticaron el «síndrome de la clase turista».
En la vida cotidiana, muchos han experimentado la retención de orina, ya sea por reuniones de trabajo o por pura pereza. Independientemente del motivo, se recomienda precaución. La orina es un producto de desecho que contiene toxinas; su retención prolongada supone un riesgo significativo para la salud.
1. La retención urinaria puede provocar cáncer de vejiga
Las desventajas de retener la orina son considerables. El almacenamiento prolongado en la vejiga permite que las bacterias proliferen, lo que aumenta la susceptibilidad a la cistitis y la uretritis, al tiempo que aumenta el riesgo de formación de cálculos. La retención prolongada también puede causar reflujo urinario, lo que conduce a pielonefritis y, en casos graves, a un deterioro de la función renal.
También puede desencadenar síncopes miccionales o contribuir a enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. La retención crónica puede debilitar los músculos del esfínter, lo que conduce a la incontinencia urinaria. Las investigaciones indican que las personas con el hábito de retener la orina corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer de vejiga que la población general.
2. La retención urinaria dificulta la micción
La retención urinaria prolongada provoca espasmos del esfínter uretral o debilidad del músculo detrusor (similar a una válvula del depósito que no funciona correctamente o a una potencia de bombeo insuficiente), lo que constituye la causa principal de las dificultades para orinar o la incapacidad para hacerlo tras una retención prolongada.
Esto es especialmente frecuente entre las personas con hiperplasia prostática benigna (HPB). Debido al agrandamiento de la próstata, queda orina residual después de cada micción. La retención urinaria crónica, agravada por una mayor retención de orina, puede dañar los nervios que controlan la vejiga, lo que da lugar a una vejiga neurogénica. Esto provoca la pérdida de la sensación de distensión vesical o el deterioro de la función contráctil del músculo detrusor, lo que también causa disfunción urinaria.
3. La retención urinaria perjudica el bienestar sexual
1. El segmento inferior de la uretra masculina suele albergar bacterias. La micción las elimina. La retención urinaria frecuente disminuye este efecto limpiador, lo que permite la proliferación bacteriana y la posible infección ascendente de la uretra posterior, lo que puede desencadenar una prostatitis.
2. Los hombres con eyaculación precoz deben evitar retener la orina. Aunque algunos sugieren que la retención de orina aumenta el placer sexual al inducir la excitación y mejorar la calidad de la erección, este método es ineficaz para la eyaculación precoz e incluso puede agravar la afección.
Los expertos señalan que la eyaculación precoz en sí misma se debe a una hipersensibilidad. La irritación añadida de la orina puede aumentar esta susceptibilidad. Además, la necesidad de orinar obliga a los hombres a desviar su atención para evitar pérdidas, lo que disminuye la satisfacción sexual. La supresión prolongada puede incluso provocar disfunción eréctil.
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