El método correcto de limpieza facial para pieles propensas al acné
Encyclopedic
PRE
NEXT
La piel sensible y propensa al acné requiere un cuidado especial, ya que un pequeño descuido puede agravar los brotes. La limpieza es la base más importante de cualquier rutina de cuidado de la piel, ya que su eficacia determina la eficacia de los tratamientos posteriores. Para las personas con piel propensa al acné, determinar el método de limpieza adecuado supone un reto importante.Para cuidar suavemente la piel sensible y evitar causar daños secundarios, las personas con piel propensa al acné deben tomar nota. Cómo lavarse la cara correctamente cuando se tienen brotes 1. Selecciona un limpiador refrescante y poco irritante. ¿Cómo se debe lavar la cara correctamente cuando se tienen brotes? La limpieza de la piel propensa al acné requiere mayor precaución.Algunas personas pueden utilizar limpiadores combinados, pero les preocupa la irritación. Por lo tanto, las personas con piel propensa al acné deben seleccionar jabones faciales específicos o limpiadores formulados específicamente para pieles propensas al acné, evitando los productos que contengan bases de jabón o alcohol. Opte por limpiadores refrescantes que se aclaren fácilmente.
2. Regule la temperatura del agua
Preste atención a la temperatura del agua durante la limpieza, utilizando agua tibia que resulte suave para la piel. Evite el agua caliente para no estimular la producción de sebo y debilitar las defensas de la piel.El agua fría tampoco es recomendable; la temperatura óptima para la limpieza debe mantenerse entre 30 y 40 grados centígrados. Las personas con piel propensa al acné deben tener en cuenta que deben evitar los métodos tradicionales, como vaporizar el rostro antes de la limpieza, ya que esto favorece la circulación sanguínea y puede acelerar la aparición de granos.
3. Utilice agua corriente para la limpieza
Para un cuidado óptimo de la piel propensa al acné, la limpieza es fundamental. Además del control de la temperatura, es aconsejable utilizar agua corriente del grifo para evitar la recontaminación por los depósitos del lavabo.Después de utilizar productos de limpieza, acláralo bien con abundante agua corriente para evitar que queden residuos en la piel. Si no es posible utilizar agua corriente, llena un lavabo con agua tibia y evita colocar la cara directamente sobre él para evitar que el agua sucia vuelva a entrar.El masaje estimula la circulación sanguínea, lo que puede agravar la inflamación de las lesiones acneicas. Para las pieles propensas al acné, comience limpiando suavemente el rostro con una toalla suave y limpia o un paño especial humedecido con agua tibia para una limpieza básica. A continuación, distribuya uniformemente el limpiador en las palmas de las manos y utilice las yemas de los dedos para masajear suavemente cada zona sin aplicar presión.
5. Hidrata inmediatamente después de la limpieza
La piel suele sentirse seca y tirante después del lavado, por lo que es esencial hidratarla inmediatamente. Opta por un tónico hidratante ligero, empapa suavemente un disco de algodón y pásalo por el rostro. El tónico no solo repone la hidratación, sino que también proporciona un efecto de limpieza secundario.
PRE
NEXT