Guía completa para el bienestar en el solsticio de invierno: rutinas diarias y dieta
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Los expertos aconsejan que el bienestar en invierno debe dar prioridad al calor sobre el frío, conservando la energía yang para mantener un equilibrio relativo entre el yin y el yang. Por lo tanto, las prácticas de salud en invierno para prevenir la aparición o el agravamiento de enfermedades deben abordar de forma holística la dieta, las rutinas diarias y el bienestar físico y mental.
Consideraciones dietéticas
Como dice el refrán: «Los suplementos nutricionales superan a los remedios medicinales». La alimentación tiene una importancia especial en el mantenimiento de la salud durante el invierno. Con temperaturas bajo cero, el cuerpo debe aumentar la descomposición de azúcares, grasas y proteínas para generar la energía suficiente para la regulación térmica. Por lo tanto, se deben priorizar los alimentos ricos en carbohidratos, grasas, proteínas y vitaminas.Al mismo tiempo, el frío afecta al sistema urinario, aumentando la micción y la pérdida de minerales como el sodio, el potasio y el calcio. Por lo tanto, se debe dar prioridad a los alimentos ricos en estos minerales.Además, se deben consumir abundantes verduras y aumentar moderadamente la ingesta de despojos animales, carnes magras, pescado y huevos. También son beneficiosos alimentos como el pollo, la tortuga de caparazón blando, el cordero, el longan y el hongo de oreja de madera. Estos alimentos no solo son sabrosos, sino que también son ricos en proteínas, grasas, carbohidratos y nutrientes como el calcio, el fósforo y el hierro. Reponen las calorías gastadas durante el frío del invierno, al tiempo que tonifican el qi, nutren la sangre y subsanan las deficiencias, lo que los hace especialmente adecuados para las personas con constituciones debilitadas.Al mismo tiempo, reducir los sabores picantes y aumentar los ácidos ayuda a prevenir enfermedades. El comienzo del invierno es un periodo de alta incidencia de enfermedades cardiovasculares, por lo que es fundamental consumir más alimentos refrescantes, dulces y ácidos, y evitar el exceso de picante en las ollas calientes. Por ejemplo, incorporar vinagre en las comidas puede ayudar a suavizar los vasos sanguíneos y prevenir problemas cardiovasculares.
Bienestar mental
Durante el invierno, el metabolismo del cuerpo entra en una fase relativamente lenta. Por lo tanto, la preservación de la salud en invierno debe centrarse en la «conservación», es decir, en mantener la tranquilidad mental. Los expertos aconsejan aprender a regular las emociones negativas cuando se enfrentan a la adversidad. Los sentimientos de depresión reprimidos pueden ser adecuadamente expresados para preservar el equilibrio emocional.Al mismo tiempo, es fundamental aumentar la exposición al sol. La oscuridad temprana del invierno y las horas limitadas de luz solar contribuyen a las tendencias depresivas, ya que el anochecer estimula una mayor secreción de melatonina por parte de la glándula pineal, lo que afecta al estado de ánimo. La luz solar, por el contrario, inhibe la producción de esta hormona.
Ejercicio
El ejercicio en invierno sigue siendo esencial, ya que la actividad física moderada refuerza la resistencia del cuerpo frente a las enfermedades.El director Wang Shijie, del Departamento de Medicina Tradicional China del Segundo Hospital Popular Provincial de Shaanxi, destaca que el frío del invierno endurece las extremidades, por lo que es fundamental realizar ejercicios de calentamiento antes de entrenar. Actividades como estiramientos de extremidades, trote ligero o entrenamiento con pesas moderado deben inducir una ligera sudoración antes de pasar a entrenamientos de alta intensidad. La ropa debe ser adecuada para el clima, dando prioridad a la calidez para prevenir resfriados.Después del ejercicio, hay que ponerse la ropa rápidamente para evitar resfriarse. Además, las personas con afecciones cardiovasculares o cerebrovasculares deben abstenerse de realizar actividades extenuantes, como juegos de pelota o escalada. Las personas de mediana edad y mayores con enfermedades respiratorias deben evitar la exposición a estímulos fríos. El ejercicio debe realizarse durante los periodos de mayor luz solar, evitando las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde para no provocar brotes de la enfermedad. Las personas mayores que realizan ejercicio al aire libre deben prestar especial atención a mantenerse calientes.
Rutina diaria
La medicina tradicional china sostiene que «el frío es un patógeno yin que daña con frecuencia la energía yang». Sin energía yang, el cuerpo pierde su vitalidad metabólica. Esto es especialmente importante para las personas mayores, por lo que la conservación del yang es fundamental para el cuidado después del comienzo del invierno.Los expertos destacan dos puntos clave: 1. Acostarse temprano y levantarse tarde: Se debe acostarse a una hora razonablemente temprana. Al mismo tiempo, no se debe levantar demasiado temprano por la mañana. Especialmente en el caso de las personas mayores, si el tiempo lo permite, es mejor esperar a que salga el sol y la energía yang comience a ascender antes de levantarse. Esto garantiza un sueño adecuado, lo que facilita la ocultación de la energía yang y la acumulación de la esencia yin.En segundo lugar, hay que prestar atención a la ropa: no es aconsejable llevar prendas excesivamente gruesas ni finas. Una ropa insuficiente o una temperatura ambiente demasiado baja pueden provocar resfriados y agotar la energía yang; por el contrario, el exceso de capas o una temperatura interior demasiado alta pueden hacer que los poros se abran, lo que impide el almacenamiento de la energía yang y hace que se sea susceptible a los patógenos del frío.
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