Precaución: los efectos nocivos de los guantes en los recién nacidos
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Las diminutas manos de los recién nacidos suelen moverse sin rumbo fijo. Muchos padres, por miedo a que sus pequeños se arañen la delicada cara, recurren a ponerles manoplas en las manos. Sin embargo, esta práctica tiene varios inconvenientes.
El Dr. Niu Jun, médico jefe adjunto del Hospital Infantil de Tianjin, cree que los guantes pueden causar múltiples daños a los recién nacidos.
En primer lugar, desde el punto de vista del desarrollo, esta práctica restringe directamente las manos del bebé, limitando el movimiento de los dedos y dificultando el desarrollo táctil.
Además, los guantes de felpa u otros tejidos de algodón pueden soltar hilos sueltos que se enredan fácilmente en los dedos del bebé. Esto obstruye la circulación sanguínea local y, si no se detecta a tiempo, puede provocar necrosis neonatal en los dedos, con graves consecuencias. El Departamento de Cirugía Neonatal del Hospital Infantil de Tianjin admite con frecuencia casos de este tipo. En la mayoría de los casos, los padres descubren el problema demasiado tarde, lo que obliga a amputar el dedo necrótico, causando un sufrimiento permanente tanto al niño como a los padres.
Para evitar que los bebés se arañen la cara, los expertos aconsejan lo siguiente: si las uñas de un recién nacido son excesivamente largas, los padres pueden cortarlas con cuidado mientras el bebé duerme. Al cortar las uñas, sujete firmemente la mano del bebé para evitar lesiones con las tijeras si el niño mueve los dedos. Además, evite cortar las uñas demasiado cortas para no dañar el lecho ungueal.
Los peligros de los guantes para los recién nacidos
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