Cuidado: cuatro afecciones respiratorias que imitan el resfriado común
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En primavera, debido a la menor resistencia respiratoria de los niños, los casos de resfriados entre los pacientes jóvenes aumentan significativamente.
En primavera, debido a la menor resistencia respiratoria de los niños, los casos de resfriados entre los pacientes jóvenes aumentan significativamente. Hoy en día, la mayoría de los padres poseen algunos conocimientos sobre salud infantil. Al notar que su hijo tiene congestión nasal, secreción nasal, estornudos, dolor de garganta, fatiga, fiebre alta... ¿no es solo un resfriado?Experto: No necesariamente. Podría tratarse de neumonía pediátrica por micoplasma o paperas. Estornudos y secreción nasal: ¿es un resfriado? Cuatro enfermedades respiratorias que se parecen a los resfriados ■ Infección por Mycoplasma pneumoniae Síntomas similares a los del resfriado: fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, tos, malestar general Manifestaciones clínicas:La infección por Mycoplasma pneumoniae se transmite principalmente a través de gotículas respiratorias, con un pico en invierno y primavera y una mayor incidencia entre los niños. La mayoría de los jóvenes afectados presentan fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, tos, malestar general y pérdida de apetito. La tos se presenta inicialmente como seca, y luego progresa a una tos persistente y severa con poca o ninguna flema.
La tos es especialmente pronunciada por la noche. Los bebés y los niños pequeños pueden presentar sibilancias y dificultad respiratoria, y en los casos graves puede desarrollarse neumonía por micoplasma. La infección por Mycoplasma pneumoniae también puede causar lesiones en órganos más allá del tracto respiratorio, como miocarditis, hepatitis, artritis, nefritis, meningitis, anemia hemolítica y púrpura trombocitopénica.
Estrategias de prevención y tratamiento:La infección por Mycoplasma pneumoniae requiere un tratamiento inmediato. Los padres deben asegurarse de que el niño descanse lo suficiente y mantener una buena ventilación en los espacios interiores. También se debe prestar atención a la dieta y la nutrición del niño, fomentando una mayor ingesta de líquidos y proporcionándole comidas nutritivas y fáciles de digerir en porciones más pequeñas y frecuentes.
Dado que la neumonía por micoplasma es contagiosa y propensa a la recurrencia, el tratamiento debe ser exhaustivo, con aislamiento durante la enfermedad. La prevención se basa principalmente en el fortalecimiento de la constitución del niño.Se debe animar a los niños a realizar actividades al aire libre y ejercicio físico, haciendo especial hincapié en los ejercicios respiratorios para mejorar la función respiratoria. ■ Rinitis alérgica Síntomas similares a los del resfriado común: congestión nasal, secreción nasal, estornudos. Presentación clínica: congestión nasal persistente, secreción nasal y estornudos que se resisten al tratamiento, sin que surtan efecto ni los antibióticos ni las hierbas medicinales chinas que eliminan el calor y las toxinas.Los niños afectados se parecen a Estornudos, de Blancanieves, y necesitan cambiarse varios pañuelos al día o consumir cajas y cajas de pañuelos de papel. La congestión nasal puede llegar a ser tan grave que les impide acostarse, lo que les obliga a dormir sentados.Si presenta todos estos síntomas y sufre resfriados recurrentes que duran más de dos meses cada primavera, es muy probable que padezca rinitis alérgica en lugar de un resfriado común. Prevención y tratamiento: En primer lugar, evite los alérgenos. El principal alérgeno exterior es el polen, por lo que durante la primavera, cuando la concentración de polen en el aire es alta, evite salir entre las 5 y las 10 de la mañana.Fortalezca su sistema inmunológico mediante la práctica regular de ejercicio y considere la posibilidad de someterse a una terapia de desensibilización dirigida a alérgenos específicos. ■ Paperas Síntomas similares a los del resfriado: fiebre, dolor de cabeza, malestar general. Presentación clínica: Las paperas son una enfermedad infecciosa respiratoria causada por el virus de las paperas, que suele prevalecer a finales del invierno y principios de la primavera, especialmente entre los niños.A menudo se presenta como un resfriado común, con síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general. En el plazo de 1-2 días, aparece sensibilidad e hinchazón debajo de uno o ambos lóbulos de las orejas (agrandamiento de la glándula parótida), acompañada de dificultad para abrir la boca o masticar y, en ocasiones, vómitos.
La mayoría de los pacientes se recuperan gradualmente en una o dos semanas sin tratamiento específico o con tratamiento sintomático, desarrollando inmunidad de por vida. Un tratamiento inadecuado puede provocar parotiditis supurativa y diversas complicaciones, como encefalitis, epididimitis, pancreatitis aguda y nefritis.
Medidas de prevención y control: La vacunación contra las paperas es la estrategia preventiva óptima.Actualmente no existe ningún medicamento específico para las paperas. La inflamación y el dolor intensos pueden tratarse con medicina tradicional china, mientras que la fiebre alta persistente puede controlarse con antipiréticos.
Durante la enfermedad, los niños deben descansar lo suficiente, beber mucha agua hervida, enjuagarse la boca con frecuencia con agua hervida fría para mantener la higiene bucal y consumir dietas líquidas o semilíquidas para minimizar la masticación y evitar el dolor.Se deben evitar los alimentos ácidos, ya que pueden estimular la secreción de las glándulas parótidas y exacerbar el dolor. ■ Sarampión Síntomas similares a los del resfriado: fiebre alta, tos, letargo. Presentación clínica: causada por el virus del sarampión, que afecta principalmente a bebés y niños pequeños. La fase prodrómica se presenta con fiebre, dolor de cabeza, secreción nasal, fotofobia e inyección conjuntival.Después de 3-4 días, la fiebre se intensifica y aparece gradualmente una erupción maculopapular de color rosa, que comienza detrás de las orejas y la línea del cabello, y luego se extiende a la frente, las mejillas, el cuello, el tronco y las extremidades, llegando finalmente a las palmas de las manos y las plantas de los pies. La erupción desaparece gradualmente después de su aparición completa, dejando manchas pigmentadas.
Durante la fase de erupción, los síntomas sistémicos se intensifican con una temperatura elevada que alcanza aproximadamente los 40 °C. Los pacientes pueden presentar letargo, somnolencia o inquietud, mientras que algunos experimentan fotofobia y un leve edema facial.
Medidas de prevención y control: La vacunación contra el sarampión es la medida preventiva más eficaz. Además, se deben aislar las fuentes de transmisión. Tras el diagnóstico, los pacientes deben ser aislados inmediatamente para recibir tratamiento y se les debe proporcionar una dieta ligera. Los cuidadores deben llevar batas de aislamiento, mascarillas y lavarse las manos con frecuencia. La desinfección diaria con rayos ultravioleta de la habitación del paciente (1-2 veces) puede eliminar el virus del sarampión presente en el aire.
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