¿Es beneficioso hacer ejercicio durante la menstruación? Tres ventajas clave del ejercicio durante la menstruación
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Muchas mujeres afirman que no les gusta hacer ejercicio durante su periodo menstrual, ya que a menudo se sienten demasiado letárgicas para moverse. Esto se debe en parte a síntomas como un leve malestar abdominal y una sensación de debilidad en la zona lumbar, junto con una reducción de la inmunidad que las hace más propensas a resfriarse.
Sin embargo, desde el punto de vista del bienestar, realizar ejercicio moderado durante la menstruación no solo puede aliviar las molestias relacionadas con el periodo, sino también mejorar la resistencia física. Para aquellas que tienen ciclos irregulares, puede resultar especialmente beneficioso.
Tres beneficios clave del ejercicio durante la menstruación
Regulación de la menstruación
Realizar una actividad física adecuada durante la menstruación puede modular los procesos excitadores e inhibidores de la corteza cerebral, mejorando las funciones corporales y facilitando un ciclo menstrual más suave.
Mejora del riego sanguíneo
El ejercicio favorece la circulación sanguínea, mejorando el riego sanguíneo de los órganos reproductivos pélvicos.
Facilita el flujo menstrual
El ejercicio induce la contracción y relajación alternadas de los músculos abdominales y pélvicos, lo que proporciona un suave efecto de masaje en el útero que ayuda a la expulsión de la sangre menstrual.
Se recomienda a las mujeres durante su período menstrual que realicen actividades aeróbicas, como ejercicios de estiramiento suaves, incluyendo yoga meditativo, calistenia para principiantes, trote ligero o rutinas de estiramiento sencillas.
Evite las actividades extenuantes. Si se producen mareos, náuseas o palpitaciones durante el ejercicio, interrumpa inmediatamente sin perseverar.
Sin embargo, el ejercicio intenso, las actividades que implican una presión abdominal excesiva (como las abdominales) y los ejercicios con peso (como las sentadillas con peso) no son recomendables durante la menstruación. Estos pueden provocar un sangrado excesivo, periodos prolongados o cambios en la posición del útero.
Muchas mujeres creen que el ejercicio está prohibido durante la menstruación. De hecho, para las mujeres sanas con rutinas de ejercicio establecidas, la actividad física moderada durante este periodo no tiene efectos adversos e incluso puede ser beneficiosa.
El ejercicio adecuado durante la menstruación ayuda a equilibrar el sistema nervioso, favorece la circulación sanguínea y facilita la contracción y relajación de los músculos abdominales y pélvicos. Esto favorece un flujo menstrual más suave y puede ayudar a aliviar los dolores menstruales.
En general, durante la menstruación se deben evitar los ejercicios extenuantes, las actividades que impliquen una presión abdominal excesiva (como las abdominales) y los ejercicios con peso (como las sentadillas con peso) para prevenir el sangrado excesivo, los periodos prolongados o los cambios en la posición del útero.
Sin embargo, esto no implica que el ejercicio esté totalmente prohibido durante la menstruación, ya que una actividad física adecuada puede aliviar las molestias menstruales.
Realizar diariamente unas cuantas series de ejercicios calisténicos acompañados de música durante la menstruación puede mejorar la función metabólica, regular los procesos corticales excitatorios e inhibitorios, mejorar la circulación sanguínea pélvica y el flujo menstrual, y aliviar las molestias generales.
La menstruación es un fenómeno fisiológico normal en las mujeres. Dado que las actividades físicas mejoran las funciones corporales, aumentan el rendimiento del sistema circulatorio y facilitan la contracción y relajación de los músculos abdominales y del suelo pélvico, favorecen la expulsión de la sangre uterina.
Por lo tanto, las mujeres pueden hacer ejercicio durante la menstruación, aunque las particularidades de este periodo requieren precauciones específicas. Dado que la menstruación implica el desprendimiento del endometrio, la congestión pélvica y la reducción de la inmunidad del tracto reproductivo, se deben observar las siguientes medidas de higiene:
1. Evitar los estímulos de temperatura extrema (duchas frías o saunas), en particular la exposición del bajo vientre al frío, para prevenir la dismenorrea o las irregularidades menstruales.
2. Reducir el volumen y la intensidad del ejercicio durante los dos primeros días de la menstruación, limitando la duración de las sesiones.
3. Evitar las actividades extenuantes, especialmente aquellas que impliquen un alto impacto o un aumento de la presión abdominal, como correr, saltar (aeróbicos vigorosos) o levantar pesas en exceso, para prevenir la pérdida excesiva de sangre o la alteración de la posición del útero.
4. Por lo general, no es recomendable nadar durante la menstruación, ya que la reducción de la función de autolimpieza de los órganos reproductivos puede permitir la invasión bacteriana y la infección.
5. Las personas que sufren dismenorrea, menorragia o irregularidades menstruales deben reducir el volumen, la intensidad y la duración del ejercicio durante la menstruación, o incluso cesar por completo la actividad física.
6. Evite los masajes abdominales durante la menstruación.
Conclusión: Es evidente que permanecer inmóvil en la cama durante toda la menstruación no es necesariamente beneficioso, pero el ejercicio excesivo puede resultar perjudicial. Durante este periodo se recomiendan actividades moderadas, como caminar suavemente o realizar ejercicios aeróbicos de bajo impacto. Estas prácticas favorecen la circulación sanguínea y la desintoxicación del cuerpo. Animamos a las mujeres a realizar ejercicio adecuado durante la menstruación para cultivar el bienestar.
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