Esta verdura común es excelente para prevenir los coágulos sanguíneos
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Las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares son las principales amenazas para la salud y la vida de las personas de mediana edad y mayores. ¿Sabías que el 80 % de estos casos se deben a la formación de coágulos sanguíneos en los vasos sanguíneos? Estos coágulos se denominan a menudo «asesinos silenciosos» o «asesinos ocultos».
Las estadísticas indican que las muertes causadas por enfermedades trombóticas representan actualmente el 51 % de la mortalidad mundial, superando con creces las atribuidas al cáncer.
Por ejemplo, la trombosis de la arteria coronaria puede provocar un infarto de miocardio, la trombosis de la arteria cerebral puede provocar un accidente cerebrovascular, la trombosis arterial de las extremidades inferiores conlleva un riesgo de gangrena, la trombosis de la arteria renal puede provocar uremia, la trombosis de la arteria retiniana aumenta el riesgo de ceguera y el desprendimiento de la trombosis venosa profunda en las extremidades inferiores puede provocar una embolia pulmonar (que puede provocar la muerte súbita).
La terapia antitrombótica constituye un campo importante dentro de la medicina, con numerosos enfoques médicos empleados para prevenir la formación de trombos. Es importante señalar que los tomates en la dieta diaria pueden ayudar a prevenir la trombosis. Las investigaciones indican que una sola ración de zumo de tomate puede reducir la viscosidad de la sangre en un 70 % (mostrando efectos antitrombóticos), y que este efecto de reducción de la viscosidad persiste hasta 18 horas.Otras investigaciones indican que la sustancia gelatinosa de color amarillo verdoso que rodea las semillas del tomate reduce la agregación plaquetaria y previene la trombosis. El material gelatinoso de solo cuatro tomates puede reducir la actividad plaquetaria en un 72 %.
A continuación se presentan dos recetas antitrombóticas sencillas a base de tomate que se pueden preparar con regularidad para proteger la salud cardiovascular propia y la de la familia:
Método uno: zumo de tomate
2 tomates maduros + 1 cucharada de aceite de oliva + 2 cucharadas de miel + un chorrito de agua → Mezclar hasta obtener un zumo (para dos personas).
Nota: El aceite de oliva también contribuye a los efectos antitrombóticos, potenciando los beneficios combinados.
Método dos: Huevos revueltos con tomate y cebolla
Corta los tomates y las cebollas en dados. Saltea ligeramente en aceite hasta que se ablanden y retira del fuego.Calentar aceite en una sartén y batir los huevos. Cuando estén casi cocidos, añadir los tomates y las cebollas salteados. Sazonar al gusto y servir inmediatamente. Nota: Las cebollas también ayudan a prevenir la agregación plaquetaria y, por lo tanto, reducen los coágulos sanguíneos. La combinación de tomates y cebollas crea una potente sinergia que potencia su eficacia.
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