Cuando su bebé tiene calor: ¿qué frutas ayudan a refrescar el cuerpo de forma natural?
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Fresas: como fruta de temporada primaveral, las fresas poseen propiedades que eliminan el calor, alivian el calor del verano y reducen la inflamación. Durante la primavera, el fuego del hígado tiende a ser más pronunciado, y el consumo de fresas puede ayudar a mitigarlo. Además, es mejor comer fresas después de las comidas, ya que contienen cantidades significativas de pectina y fibra. Estas promueven la motilidad gastrointestinal, ayudan a la digestión, alivian el estreñimiento y ayudan a prevenir las hemorroides y el cáncer colorrectal.
Pomelo: El pomelo tiene una fragancia refrescante, un sabor agridulce y propiedades refrescantes. Rico en nutrientes y con gran valor medicinal, es abundante en caroteno, vitaminas B, vitamina C y diversos minerales. Al ser de naturaleza refrescante, el consumo de pomelo ayuda a reducir el calor interno.
Caña de azúcar: Conocida como «tónico rehidratante natural», la caña de azúcar nutre, reduce la fiebre, favorece la producción de líquidos y alivia la sequedad.Durante la sequedad del otoño, lo ideal es consumir zumo de caña recién exprimido. La medicina tradicional china suele emplear el zumo de caña como agente refrescante y generador de líquidos para tratar afecciones relacionadas con el calor. Para los bebés que sufren de deficiencia de líquidos, calor gástrico con sabor amargo, heces secas, dificultad para orinar o tos por calor pulmonar, el zumo de caña resulta muy beneficioso.
Cítricos: La medicina tradicional sostiene que los cítricos poseen una naturaleza refrescante con sabores agridulces, lo que ofrece beneficios como promover la producción de líquidos, aliviar la tos, humedecer los pulmones y eliminar la flema. Son eficaces para los bebés que sufren de deficiencia de líquidos y sed, y ayudan en el tratamiento de la bronquitis aguda y crónica. Hacer jugo de cítricos o prepararlos con miel resulta muy eficaz para prevenir la tos provocada por el calor en los pulmones.
Sandía: De naturaleza fresca, no induce calor interno ni inquietud. Rica en sales de potasio, repone las pérdidas significativas de este mineral. Nota: refrigerar la sandía durante no más de tres horas.
Tomates: Más abundantes y dulces en verano, también son muy nutritivos. Del mismo modo, eliminan el calor, desintoxican y pacifican el fuego del hígado.
Cítricos: La medicina tradicional sostiene que los cítricos tienen una naturaleza fresca y un sabor agridulce. Se cree que generan fluidos, alivian la tos, humedecen los pulmones y disuelven la flema. Pueden resultar beneficiosos para los bebés que sufren de deficiencia de líquidos y sed, y se consideran útiles en el tratamiento de la bronquitis aguda y crónica. Hacer zumo de cítricos o cocerlos a fuego lento en miel es muy eficaz para prevenir la tos causada por el calor pulmonar.
Plátanos: Considerados comúnmente como el mejor remedio para reducir el calor interno, los plátanos se clasifican en la medicina china como dulces, frescos y ligeramente astringentes, sin toxicidad. Poseen propiedades que eliminan el calor, calman la sed, refrescan el estómago y la sangre, humedecen los intestinos para aliviar el estreñimiento, reducen la presión arterial y favorecen la diuresis. Son especialmente beneficiosos para quienes sufren sed, estreñimiento o afecciones derivadas de la deficiencia de yin con sequedad intestinal, o calor en la sangre con estancamiento de qi.Sin embargo, para aquellas personas con deficiencia inherente de bazo y estómago o energía yang insuficiente, el consumo de plátanos puede resultar contraproducente, ya que podría exacerbar la deficiencia de calor.
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