Trece cosas que no se deben hacer para la salud menstrual
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Muchas mujeres experimentan molestias en la zona lumbar y las caderas durante el periodo menstrual. Aunque golpear las zonas afectadas puede aliviar temporalmente el dolor, esta práctica conlleva el riesgo de causar complicaciones mayores.
Durante la menstruación, la congestión pélvica aumenta notablemente, causando molestias leves como dolor lumbar, hinchazón en las pantorrillas o la parte inferior del abdomen, sensibilidad en los senos, aumento de la micción o las deposiciones, diarrea, estreñimiento e incluso síntomas sistémicos como fatiga, somnolencia o hinchazón facial. Se trata de fenómenos fisiológicos normales que suelen resolverse espontáneamente tras el final del periodo, sin necesidad de tratamiento.Sin embargo, golpear vigorosamente la espalda y la cintura durante este periodo somete la zona a una estimulación vibratoria. Esto puede exacerbar la congestión pélvica y acelerar el flujo sanguíneo, lo que provoca un aumento del flujo menstrual y, en consecuencia, causa menorragia o menstruación prolongada.Además, durante la menstruación, se reduce tanto la resistencia sistémica como la local. El desprendimiento del endometrio crea una superficie de herida y el cuello uterino se relaja. Las percusiones externas frecuentes no solo dificultan la cicatrización de esta herida, sino que también aumentan la susceptibilidad a las infecciones, lo que puede provocar afecciones ginecológicas agudas o crónicas. Por lo tanto, cuando se experimenta dolor de espalda durante la menstruación, las mujeres deben dar prioridad al descanso y evitar las percusiones en la espalda para prevenir consecuencias adversas.
Evite cantar a pleno pulmón
¿Ha notado que durante la menstruación su voz puede sonar menos resonante y agradable de lo habitual, y que su garganta se cansa más fácilmente? Esto se debe a los cambios en el sistema endocrino durante este periodo.
Las cuerdas vocales de las mujeres están influenciadas por las hormonas sexuales del cuerpo.Durante la menstruación, no solo los órganos reproductivos como el útero y los senos sufren cambios hormonales, sino que también se transforman las cuerdas vocales. Esto se manifiesta principalmente como congestión y edema en los capilares de las cuerdas vocales, lo que las hace más frágiles. Los gritos descontrolados o el esfuerzo vocal excesivo pueden romper estos capilares ya vulnerables, lo que provoca ronquera o incluso pérdida de la voz.El esfuerzo persistente puede provocar fatiga, lesiones y engrosamiento de las cuerdas vocales, transformando una voz melodiosa en una voz ronca y áspera. Las estadísticas indican que las pacientes femeninas con hemorragia de las cuerdas vocales superan significativamente en número a los hombres en entornos clínicos, debido principalmente a estos factores.
Para proteger su dulce voz, evite cantar en voz alta o forzar las cuerdas vocales desde dos días antes de que comience su periodo hasta que termine, permitiendo que sus cuerdas vocales descansen adecuadamente.
Evite la extracción precipitada de dientes
Algunas mujeres, ansiosas por que les extraigan los dientes dolorosos, ocultan su ciclo menstrual a los dentistas o ignoran los consejos médicos, insistiendo en que se les extraigan durante la menstruación. Esto suele provocar un sangrado prolongado y abundante después de la extracción, lo que aumenta el riesgo de infección y causa un malestar innecesario.
Esto se debe a que el recuento de plaquetas fluctúa significativamente durante la menstruación, disminuyendo normalmente el primer día y volviendo a los niveles basales solo al tercer o cuarto día. Además, el revestimiento uterino libera una mayor cantidad de sustancias activadoras de los tejidos durante la menstruación. Estas sustancias convierten el fibrinógeno de la sangre en fibrinolisina, una enzima anticoagulante, lo que aumenta la tendencia del cuerpo a sangrar.Por lo tanto, someterse a una extracción dental (o cirugía) durante la menstruación puede provocar un sangrado más abundante, aumentar el riesgo de infección de la herida y dificultar la cicatrización adecuada.
Por consiguiente, a menos que circunstancias especiales lo requieran, las mujeres deben evitar programar una extracción dental (o cirugía) durante su período menstrual.El momento óptimo para que las pacientes femeninas se sometan a una extracción dental (o cirugía) es aproximadamente entre 5 y 10 días después del final de la menstruación (es decir, el período entre dos ciclos menstruales). En este momento, el procedimiento no solo es más seguro y con menos sangrado, sino que también es menos propenso a infecciones y otras complicaciones, lo que facilita una cicatrización más rápida de la herida.
Evite el consumo excesivo de sal
Algunas mujeres prefieren habitualmente los alimentos salados, pero consumir más alimentos salados (alimentos con alto contenido en sal) antes de la menstruación es perjudicial para la salud menstrual.
La sal, conocida científicamente como cloruro de sodio, se descompone en el organismo en ionenes de cloruro y sodio. Los ionenes de sodio tienen un efecto de retención de agua, lo que significa que el consumo excesivo de sal no solo contribuye a afecciones como el edema y la hipertensión, sino que también exacerba la tensión premenstrual.Las investigaciones indican que el consumo de grandes cantidades de alimentos salados antes de la menstruación provoca una retención excesiva de sal y agua en el organismo. Como resultado, pueden aparecer síntomas como dolores de cabeza, hinchazón localizada, inquietud e irritabilidad justo antes del inicio de la menstruación, lo que aumenta las molestias del periodo.
Por ello, los expertos aconsejan adoptar una dieta ligera y baja en sal diez días antes de la menstruación para reducir la ingesta de sal y líquidos, aliviando o eliminando así estas molestias.
Limitar el consumo de té
Aunque el té ofrece beneficios para la salud y es un hábito común entre muchas mujeres, es aconsejable minimizar o evitar su consumo durante la menstruación.
El té contiene ácido tánico, que se une al hierro de los alimentos y la sangre, inhibiendo directamente la absorción intestinal del hierro e interrumpiendo la utilización normal del hierro en sangre por parte del organismo. El consumo excesivo o fuerte de té durante la menstruación puede perjudicar la absorción y la utilización del hierro, lo que puede provocar anemia por deficiencia de hierro.Además, algunas mujeres experimentan molestias durante la menstruación, como dolores de cabeza, tensión, irritabilidad, inquietud e insomnio. La cafeína del té puede estimular el sistema nervioso, agravando estos síntomas y poniendo en riesgo el bienestar físico y mental.
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