¿Qué hacer ante el dolor de estómago frecuente? Tres consideraciones dietéticas
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El dolor gástrico se manifiesta típicamente como un síntoma de trastornos gástricos, tales como gastritis superficial crónica, úlcera gástrica, gastritis atrófica o ptosis gástrica.Las causas principales de los trastornos gástricos y el dolor de estómago suelen estar relacionadas con indiscreciones alimentarias. Por ejemplo: el consumo prolongado de bebidas alcohólicas fuertes, té fuerte, café fuerte, alimentos picantes, ahumados, fríos, crudos o demasiado gruesos, junto con el tabaquismo, pueden desencadenar problemas gástricos. Las personas que habitualmente se saltan el desayuno, siguen dietas prolongadas o tienen patrones de alimentación irregulares también son propensas a desarrollar trastornos gástricos.Las prácticas alimentarias poco higiénicas y la infección por Helicobacter pylori también son factores importantes que contribuyen a los trastornos gástricos y al dolor de estómago. Por lo tanto, las personas que sufren dolor de estómago deben dar prioridad a una dieta sensata para controlar su afección. 1. Asegúrese de llevar una alimentación equilibrada mediante combinaciones de alimentos sensatas. Céntrese en alimentos fáciles de digerir y ricos en calorías y proteínas, como huevos, fideos, bollos al vapor y congee.Consuma alimentos que nutran el estómago, como mijo, ñame chino, bayas de goji, espinacas, semillas de loto, hongos blancos, soja, cereales integrales, lentejas, semillas de coix, dátiles rojos, castañas, papaya, leche, productos de tofu y setas.Evite los alimentos crudos y fríos, como las ensaladas frías, la cola, la Sprite y las bebidas carbonatadas; absténgase de consumir alcohol. Evite los alimentos picantes, como las cebollas tiernas crudas, el jengibre, el ajo, los puerros, los brotes de ajo, los chiles y los pimientos. Evite los alimentos difíciles de digerir, como los fritos, los platos pegajosos, los excesivamente grasos y los ahumados o a la parrilla, para no agravar los síntomas.
3. Mantenga horarios regulares para las comidas, con tres raciones equilibradas y constantes al día. Evite los patrones de alimentación irregulares. Siéntese siempre para comer; nunca consuma las comidas de pie o en cuclillas.
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