Revelando siete sorprendentes signos de longevidad
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El canal «Healthy Living» de MSN EE. UU. ha resumido siete sorprendentes signos de longevidad.
1. Antecedentes familiares de longevidad. El estudio New England Centenarian Study, realizado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, descubrió que la mitad de los centenarios tenían padres, hermanos o abuelos que habían vivido más de 90 años. La investigación indica que los parientes consanguíneos directos son los que más influyen en la esperanza de vida; la longevidad de los hermanos y los padres tiene más impacto que la de los primos.
2. Caminar a paso ligero y recorrer distancias considerables.Investigadores de la Universidad de Pittsburgh estudiaron a 35 000 personas de 65 años o más y descubrieron que, por cada aumento de 0,1 metros en la velocidad al caminar por segundo, el riesgo de mortalidad disminuía en un 12 %. Un informe de 2006 publicado en la revista Journal of the American Medical Association afirmaba que, entre las personas de 70 a 79 años, aquellas que no podían caminar 400 metros tenían una esperanza de vida restante de no más de seis años y se enfrentaban a una mayor probabilidad de discapacidad.
3. Mantener una vida social rica. El profesor de psicología estadounidense Leslie Martin afirma que las mujeres con creencias religiosas tienden a vivir más tiempo, ya que la fe fomenta su compromiso social. Señala que las personas con estrechos vínculos sociales con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo también disfrutan de una mayor longevidad.
4. Las mujeres viven más que los hombres. En 2010, las mujeres constituían el 85 % de los 80 000 centenarios de Estados Unidos.Los científicos especulan que el menor riesgo de enfermedades cardíacas de las mujeres, combinado con las mayores tasas de tabaquismo y accidentes de los hombres, puede explicar este fenómeno. Sin embargo, la buena noticia es que los centenarios varones suelen ser más sanos que las centenarios mujeres y menos propensos a sufrir discapacidades.
5. Dar a luz después de los 35 años. El Estudio de Centenarios de Nueva Inglaterra descubrió que las mujeres que daban a luz después de los 40 tenían cuatro veces más probabilidades de llegar a los 100 años que las demás. Las que daban a luz de forma natural después de los 35 también vivían más tiempo. Los científicos sugieren que dar a luz más tarde puede indicar un envejecimiento más lento del sistema reproductivo, con efectos similares en otras partes del cuerpo.
6. El año de nacimiento influye en la esperanza de vida. Un informe del Gobierno británico de 2011 afirmaba que los niños y niñas nacidos en 2011 tenían una probabilidad de 1 entre 4 y 1 entre 3, respectivamente, de llegar a los 100 años; los hombres y mujeres que cumplían 20 años en 2011 tenían un 19,5 % y un 26,6 % de probabilidades de llegar a los 100 años, mientras que los que cumplían 50 años tenían un 14,6 % y un 10 % de probabilidades, respectivamente.
7. Ansiedad moderada. Leslie Martin observó que las personas pesimistas y propensas a culparse a sí mismas tienden a tener una esperanza de vida más corta. Por el contrario, la ansiedad moderada reduce el riesgo de mortalidad en un 50 % en todos los grupos de edad. Las personas que muestran una ansiedad equilibrada evitan la impulsividad y la imprudencia, y mantienen una vida estructurada, factores todos ellos favorables para la longevidad.
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