Los padres deben reconocer los síntomas de la enteritis pediátrica: tratamientos esenciales
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La enteritis es una enfermedad infantil común, especialmente prevalente en entornos con alta contaminación bacteriana. Los cuidadores deben aprender a reconocer los primeros signos de enteritis en los bebés. A continuación se describen los síntomas clave de la enteritis pediátrica para ayudar a los padres.
Síntomas de la enteritis pediátrica:
La mayoría de los casos de enteritis se deben a infecciones bacterianas o víricas. Los patógenos causantes son diversos, siendo los virus los más frecuentes, como el rotavirus, el adenovirus y el coxsackievirus. Entre los patógenos bacterianos comunes se encuentran Campylobacter jejuni, Salmonella, Shigella, Escherichia coli patógena y Staphylococcus aureus.
1. Leve
5-8 deposiciones al día, fiebre leve, sin signos de deshidratación.
2. Moderada
Más de 10 deposiciones al día, con heces acuosas, turbias o bacterianas que contienen moco, pus o sangre, lo que se denomina comúnmente «disentería». La deshidratación se produce junto con fiebre alta; las toxinas bacterianas suelen causar convulsiones, estupor, shock y pueden resultar mortales en casos graves.
3. Grave
Más de 15 deposiciones al día, con heces acuosas expulsadas con fuerza. La deshidratación grave se manifiesta en forma de piel seca, ojos hundidos con ojeras, disminución de la producción de orina, sed e inquietud. Otros síntomas son acidosis, dificultad respiratoria, colapso y semiconsciencia.La deficiencia de potasio y el edema causan distensión abdominal y parálisis intestinal.
Al tratar la enteritis pediátrica, primero hay que aclarar los síntomas que se presentan y luego determinar el enfoque terapéutico adecuado. Los métodos para tratar la enteritis pediátrica incluyen:
1. Antibióticos: la enteritis bacteriana puede tratarse con antibióticos. Debido a la resistencia bacteriana en evolución, los medicamentos deben administrarse bajo supervisión médica y siguiendo estrictamente la prescripción.Algunos pacientes interrumpen la medicación tan pronto como mejoran los síntomas, lo que da lugar a una colitis crónica debido a un tratamiento insuficiente. Esta condición prolongada perjudica la nutrición y la salud del niño.
II. Dieta: Durante la diarrea grave, suspender temporalmente la alimentación para permitir que el tracto gastrointestinal descanse. Una vez que los síntomas remitan, comenzar con agua de arroz o leche desnatada diluida, aumentando gradualmente la concentración. Evitar el ayuno prolongado para prevenir la desnutrición. Además, garantizar un aporte adecuado de suplementos vitamínicos. Los niños que requieran un tratamiento dietético especial, incluidos los que padecen diarrea alérgica, deben seguir las indicaciones médicas.La diarrea pediátrica, aunque aparentemente común, tiene la tasa de mortalidad más alta entre las enfermedades infantiles. Por lo tanto, en casos graves, se debe evitar la automedicación; es imprescindible consultar al médico y seguir su prescripción.
III. Reposición de líquidos por vía intravenosa: El mayor peligro de la diarrea es la deshidratación, que afecta a los niños de forma más grave que a los adultos. En casos agudos, la pérdida de líquidos puede superar el 10 % del peso corporal, con tasas de mortalidad por deshidratación que alcanzan el 30 %.La rehidratación puede reducir la mortalidad por debajo del 5 %, lo que convierte a los líquidos intravenosos en el tratamiento óptimo para la diarrea. Durante una enfermedad grave, la inflamación intestinal dificulta la absorción de líquidos, lo que hace que el agua ingerida se expulse inmediatamente en forma de diarrea. En tales casos, la terapia intravenosa es esencial para reponer las soluciones salinas y de glucosa. Se administran soluciones alcalinas para la acidosis grave, mientras que los suplementos de potasio tratan la deficiencia de potasio.Los líquidos intravenosos no solo reponen nutrientes, agua y electrolitos, sino que también poseen propiedades antidiarreicas. Cuando todos los demás medicamentos antidiarreicos resultan ineficaces, la terapia intravenosa sigue siendo el tratamiento antidiarreico más potente. Medidas de enfermería para lactantes con enteritis: 1. Ajuste dietético inmediato El principio de manejo dietético para los lactantes con diarrea es: ajustar la dieta mientras se mantiene la ingesta de alimentos.Los bebés lactantes deben seguir siendo amamantados. En el caso de los bebés no lactantes, se debe continuar con la alimentación habitual con leche o productos lácteos. Los bebés mayores de seis meses pueden volver a tomar alimentos familiares, como:Caldo de manzana: lavar y picar finamente una manzana, añadir 0,8-0,9 g de sal, 5 g de azúcar y 250 ml de agua. Cocer a fuego lento hasta obtener un caldo y dividirlo en 2-3 raciones para beber. Las manzanas contienen ácido tánico, que ayuda a aliviar la diarrea. También se pueden ofrecer gachas, fideos, huevos y verduras. Asegúrese de que todos los alimentos estén finamente procesados para facilitar su digestión. Evite introducir nuevos tipos de alimentos u ofrecer alimentos difíciles de digerir durante la diarrea.
2. Mantenga una desinfección e higiene exhaustivas
Cuando cuide a bebés con diarrea infecciosa, asegúrese de realizar una desinfección y un aislamiento estrictos. Los utensilios, vasos y biberones deben esterilizarse con regularidad. La ropa debe lavarse y secarse al sol con frecuencia. Las manos deben lavarse a fondo repetidamente después de cuidar al bebé antes de realizar otras tareas.
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