Complicaciones comunes asociadas con los procedimientos de extracción dental
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La extracción dental es un procedimiento familiar para muchos. Los pacientes que padecen enfermedad periodontal suelen optar por la extracción para aliviar el dolor dental persistente, lo que puede ser muy eficaz para eliminar las molestias. No obstante, es fundamental prevenir las complicaciones posteriores a la extracción que pueden causar daños bucales secundarios. A continuación, describimos las complicaciones más comunes asociadas a la extracción dental.Sangrado post-extracción
En circunstancias normales, el sangrado debería cesar después de aplicar presión en el lugar de la extracción durante media hora. El sangrado persistente después de expulsar el rollo de gasa esterilizada, o el sangrado que se produce al segundo día después de la extracción, constituye una hemorragia post-extracción. El sangrado que no se detiene inmediatamente después de la extracción se denomina sangrado primario, mientras que el sangrado que se produce al segundo día debido a otros factores se clasifica como sangrado secundario.
Las causas del sangrado incluyen factores sistémicos y locales.Las causas sistémicas incluyen diversos trastornos sanguíneos, hipertensión y enfermedades hepáticas o biliares. Las causas locales abarcan laceraciones gingivales, fracturas del hueso alveolar, presencia de tejido de granulación o cuerpos extraños en la cavidad, coágulos sanguíneos desplazados o infección secundaria. Prevención y tratamiento: Realizar una revisión exhaustiva del historial médico preoperatorio. Los pacientes con afecciones sistémicas deben ser derivados a los especialistas pertinentes o trasladados para recibir tratamiento, según sea necesario. Extraer los dientes meticulosamente para minimizar el traumatismo.El lugar de la extracción debe tratarse meticulosamente y se deben proporcionar instrucciones postoperatorias detalladas al paciente y a su familia. En el caso de pacientes con traumatismos importantes por la extracción o con tendencia a la hemorragia, es necesario mantener una gasa en la cavidad durante 30 minutos; el alta solo se puede producir después de que el examen confirme que no hay anomalías. Si se produce una hemorragia postoperatoria, se debe realizar primero un examen local. Por lo general, se verá un coágulo que sobresale por encima del borde de la cavidad, con sangre que se filtra por debajo.El tratamiento consiste en: retirar primero los coágulos que sobresalen por encima de la cavidad, identificar el lugar del sangrado, enjuagar con solución salina, aplicar agentes hemostáticos tópicos y volver a aplicar presión para detener el sangrado. Si hay cuerpos extraños dentro de la cavidad, se puede realizar un curetaje completo bajo anestesia local. Deje que la cavidad se llene de sangre fresca antes de volver a aplicar presión para controlar el sangrado.En caso de sangrado importante, se pueden introducir esponjas de gelatina o gasas empapadas en cloroformo en la cavidad, y a continuación aproximar y suturar los bordes de la herida. Tras el tratamiento local, los pacientes con factores sistémicos deben someterse a pruebas de laboratorio y recibir tratamiento sintomático, como transfusión de sangre fresca o administración de factores de coagulación.
2. Infección del sitio de extracción
Aunque la infección del sitio de extracción es poco frecuente tras una extracción dental rutinaria, se produce con frecuencia tras extracciones complejas o la extracción de dientes impactados. Las infecciones del sitio de extracción se clasifican en tres tipos: infección aguda, alveolitis seca e infección crónica.
1. Infección aguda
Asociada a un traumatismo local significativo durante la extracción, focos de infección local preexistentes o afecciones del paciente como la diabetes mellitus.Los síntomas, que suelen aparecer al segundo día después de la extracción, incluyen dolor localizado o facial, hinchazón y limitación de la apertura de la boca. En los casos de dientes impactados, cirugía con colgajo y extracción de hueso o traumatismo significativo, puede producirse una hinchazón facial marcada y dolor en las 12-24 horas posteriores a la intervención. Sin embargo, estos síntomas remiten gradualmente en un plazo de 3 a 5 días y no constituyen una infección aguda.
Prevención y tratamiento: Mantenga una técnica aséptica estricta durante la extracción para minimizar el traumatismo quirúrgico. Evite el curetaje vigoroso en las zonas con infección localizada para evitar la propagación de la infección. Las extracciones en pacientes diabéticos solo deben realizarse cuando su afección esté bien controlada. Administre antibióticos antes y después de la operación.
2. Alveolitis seca
La alveolitis seca es otra forma de infección aguda de la herida tras la extracción, que se produce con mayor frecuencia en los dientes mandibulares posteriores, especialmente tras la extracción de terceros molares impactados. En circunstancias normales, incluso tras una extracción con levantamiento de colgajo y extirpación de hueso, el dolor de la herida suele remitir en 2-3 días.Si aparece un dolor intenso 2-3 días después de la extracción, que se irradia a la región auricular-temporal, al área submandibular o al vértice, y que no se alivia con analgésicos estándar, es posible que se trate de un alveolitis seca. El examen clínico revela un alveolo vacío o un coágulo de sangre necrótico de color blanco grisáceo.El material necrótico que recubre la pared de la cavidad desprende un olor fétido y, al palparla, se nota directamente la superficie ósea, lo que provoca un dolor agudo. No hay hinchazón facial significativa ni restricción en la apertura de la boca, aunque puede haber linfadenopatía submandibular y sensibilidad. La histopatología revela osteítis superficial de las paredes de la cavidad u osteomielitis localizada leve.
Prevención y tratamiento: La alveolitis seca está asociada al traumatismo quirúrgico y a la infección bacteriana. Por lo tanto, es esencial seguir estrictamente las técnicas asépticas durante la cirugía para minimizar el traumatismo. Una vez que se produce la alveolitis seca, el principio del tratamiento consiste en un desbridamiento completo y el aislamiento de la cavidad alveolar de los irritantes externos para favorecer el crecimiento del tejido de granulación.
El tratamiento consiste en la irrigación con una solución de peróxido de hidrógeno al 3 % bajo anestesia local, seguida de repetidos frotis de la cavidad con algodón para eliminar los restos necróticos hasta que la cavidad quede limpia y sin olor.Posteriormente, la cavidad se enjuaga repetidamente con solución de peróxido de hidrógeno y solución salina. A continuación, se coloca una tira de gasa empapada en yodo dentro de la cavidad. Para evitar el desplazamiento de la tira de gasa, se puede suturar la encía con un solo punto. El proceso de cicatrización típico dura entre 1 y 2 semanas. La tira de gasa se puede retirar al cabo de 8-10 días, momento en el que se habrá formado una capa de tejido de granulación sobre las paredes de la cavidad, lo que permitirá una cicatrización gradual.
3. Infección crónica
Causada principalmente por factores locales, como fragmentos radiculares residuales, tejido de granulación, cálculo o cuerpos extraños, como fragmentos de dientes o huesos, dentro de la cavidad. Clínicamente, se manifiesta como una pequeña herida persistente que no cicatriza en el lugar de la extracción. El tejido gingival circundante aparece enrojecido e inflamado, con posible secreción de pequeñas cantidades de pus o proliferación de tejido de granulación. Por lo general, no hay dolor significativo.
Prevención y tratamiento: La cavidad alveolar debe limpiarse meticulosamente después de la extracción, especialmente en el caso de dientes con periodontitis apical crónica. Si no se cura completamente el foco inflamatorio apical, puede producirse sangrado post-extracción o inflamación crónica con cicatrización prolongada.Durante la extracción de dientes con múltiples raíces, se debe tener cuidado para evitar que queden fragmentos de raíces residuales. Si se produce una infección crónica, se debe tomar una radiografía para evaluar el estado de la cavidad alveolar, incluyendo cualquier cuerpo extraño retenido y el estado de cicatrización. Bajo anestesia local, se debe volver a raspar la cavidad. Una vez que la sangre llene la cavidad, se deben aplicar rollos de gasa estéril para lograr la hemostasia, complementada con terapia antibiótica oral.
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