¿Cambiar de almohada puede prevenir los problemas cervicales de los trabajadores de oficina que pasan mucho tiempo sentados? Seis medidas preventivas explicadas
Encyclopedic
PRE
NEXT
¿Cómo podemos prevenir la espondilosis cervical en la vida diaria?
Mejore su postura al sentarse
El uso prolongado del ordenador, combinado con los desplazamientos en coche o en transporte público, hace que muchas personas pasen demasiadas horas sentadas al día, lo que puede contribuir a la espondilosis cervical. Adoptar una postura correcta al sentarse es clave para la prevención, ya que reduce el riesgo en al menos un 40 %. Mantenga una alineación adecuada: mantenga la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás, el pecho elevado y los hombros relajados.
Considere cambiar su almohada
Una almohada no solo afecta a la calidad del sueño, sino que, para las personas con espondilosis cervical o con riesgo de padecer problemas cervicales, una almohada adecuada puede aliviar el dolor, prevenir daños mayores e incluso ayudar a la recuperación. A la hora de elegir una almohada, siga tres principios: buen soporte, comodidad suave y alineación con la curvatura natural de la columna cervical.
El ejercicio localizado es fundamental
La complejidad de los problemas cervicales a menudo se debe a la recurrencia de los síntomas. La salud cervical sostenida depende de la mejora de la resistencia y la flexibilidad del cuello. Por lo tanto, son esenciales los ejercicios funcionales específicos para el cuello y los hombros, como los «ejercicios cervicales» o el «yoga cervical».
Aumentar la actividad física, reducir el uso del ordenador
En el tratamiento de la espondilosis cervical, los médicos suelen hacer hincapié en la «fisioterapia», es decir, el ejercicio. Aunque los ejercicios localizados para el cuello entran en esta categoría, el cuerpo humano funciona como un todo interconectado. La salud localizada no puede existir de forma independiente del cuerpo en su conjunto. Por lo tanto, el ejercicio de todo el cuerpo resulta más eficaz tanto para la rehabilitación como para el tratamiento de la espondilosis cervical.Para las personas que padecen espondilosis cervical, actividades como el bádminton o la natación no solo proporcionan ejercicio para todo el cuerpo, sino que también ofrecen beneficios específicos.
Practique el ejercicio «El águila grande extiende sus alas»
Mientras ve la televisión por la noche, puede practicar el movimiento «El águila grande extiende sus alas» para cuidar su columna cervical: póngase de pie, inclínese suavemente hacia delante hasta formar un ángulo de 90 grados, extienda los brazos hacia fuera para imitar a un águila grande extendiendo sus alas en vuelo, pero sin levantar la cabeza. Mantenga esta posición durante cinco minutos. Este ejercicio ayuda a aumentar la resistencia de los músculos cervicales.
Mantenga una temperatura óptima
Independientemente de la estación del año, asegúrese de que su columna cervical se mantenga a una temperatura agradable. Incluso por razones estéticas, tenga un chal en su oficina para proteger su cuello y la parte superior de la espalda.
Lo anterior detalla seis medidas preventivas contra la espondilosis cervical. Es fundamental corregir las malas posturas y los malos hábitos en la vida diaria: evite dormir con una almohada demasiado alta, absténgase de inclinar la cabeza o encoger los hombros y fortalezca los músculos de los hombros mediante el ejercicio.
Ejercicio moderado y equilibrio entre el trabajo y la vida personal
La actividad física regular mejora la forma física y aumenta la resistencia a las enfermedades. A pesar del frío del invierno, asegúrese de que sus vértebras cervicales y lumbares reciban el movimiento adecuado. La falta de ejercicio acelera los cambios degenerativos, lo que puede desencadenar trastornos cervicales o lumbares. Sin embargo, el ejercicio debe ser moderado para evitar efectos contraproducentes.
Protéjase del frío y la humedad
Durante los fríos meses de invierno, protéjase del viento y la humedad. Las personas con antecedentes de este tipo de afecciones deben tener especial cuidado de mantenerse calientes en condiciones de nieve o hielo para evitar que se repitan debido a una protección inadecuada.
Consuma alimentos ricos en calcio y otros oligoelementos
A medida que envejecemos, tanto las vértebras cervicales como las lumbares, junto con otros huesos, se vuelven susceptibles a la osteoporosis. Esta afección puede provocar otros problemas ortopédicos, como trastornos de la columna cervical y lumbar. Por lo tanto, incorpore legumbres como frijoles negros, soja, alubias y habas, junto con productos derivados de las legumbres, en su dieta diaria para garantizar una ingesta adecuada de calcio natural.Además, los oligoelementos como el fósforo y el hierro son vitales para el desarrollo saludable de la columna cervical y lumbar. Por lo tanto, incorpore más cereales integrales y verduras a su dieta.
Mantenga una mentalidad positiva.
Evite las fluctuaciones emocionales extremas, el pesimismo persistente o la melancolía. Cultivar el bienestar mental favorece la salud física y ayuda a prevenir los trastornos de la columna lumbar.
PRE
NEXT