Cómo pueden las oficinistas evitar los problemas de salud
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El insomnio subclínico parece ser especialmente frecuente entre los trabajadores de oficina, y el «insomnio» se ha convertido en otra característica definitoria de su identidad profesional. Una sencilla autoevaluación puede determinar si se ha desarrollado insomnio. ¿Se preocupa excesivamente y se siente ansioso por la calidad de su sueño?¿Se siente con frecuencia desanimado durante el trabajo diurno? ¿O suele tener dificultades para conciliar el sueño, sueño superficial, despertarse fácilmente con sueños vívidos o le cuesta volver a dormirse después de despertarse, lo que le provoca fatiga o somnolencia durante el día? Si ha respondido afirmativamente a todas estas preguntas y estos trastornos del sueño se producen al menos tres veces a la semana durante más de un mes, tome nota: es posible que padezca insomnio.
¿Cuál es la principal causa del insomnio entre los trabajadores de oficina que no gozan de una salud óptima?
El factor más culpable son los malos hábitos laborales y de estilo de vida. Las presiones sociales y laborales suelen poner a los trabajadores de oficina en un estado de tensión, y algunos incluso desarrollan trastornos psicológicos. Las horas extras frecuentes alteran los ritmos biológicos, provocan disfunciones endocrinas y fomentan la ansiedad psicológica sobre el sueño, lo que hace que muchos no puedan conciliar el sueño incluso cuando están cansados.
Además, la falta prolongada de ejercicio contribuye a problemas de salud. Los trabajadores de oficina que dependen del coche para desplazarse y llevan un estilo de vida sedentario suelen carecer de tiempo para realizar una actividad física adecuada. Al mismo tiempo, el exceso de vida nocturna y las compromisos sociales suponen una carga para los nervios y el sistema digestivo, lo que dificulta aún más el sueño reparador.
Tres estrategias para superar el insomnio
Aunque un sueño deficiente puede no constituir un trastorno clínico, una mala calidad del sueño prolongada puede debilitar la inmunidad, causar letargo, acelerar el envejecimiento y afectar gravemente a la memoria. Afortunadamente, esta angustiosa afección es tratable y prevenible. Los expertos recomiendan tres enfoques para aliviar este sufrimiento.
Estrategia uno: cultivar hábitos de sueño saludables
Intente lavarse y acostarse antes de las 10 de la noche. Si le cuesta conciliar el sueño hasta las 2 o 3 de la madrugada, evite quedarse en la cama a la mañana siguiente. Practicar de forma constante acostarse temprano y levantarse temprano es la única forma de recuperar un sueño de calidad.
Estrategia dos: cultiva un entorno propicio para dormir
Elige cuidadosamente tu cama y tu almohada. Los expertos señalan que los colchones de muelles, tan apreciados por los trabajadores de oficina, son en realidad perjudiciales para el sueño; los somieres de madera son mucho más beneficiosos para el cuerpo. Si insistes en usar un colchón de muelles, evita los que sean demasiado blandos. Además, presta atención a la altura de la almohada: el rango recomendado científicamente es de 6 a 9 centímetros.Por otra parte, evita colocar despertadores con tictac en el dormitorio; los relojes digitales son más adecuados.
Tercera táctica: Utiliza terapias dietéticas reguladoras
Los alimentos puramente naturales son muy valiosos para tratar el insomnio subclínico. Ingredientes naturales como los bulbos de lirio, las semillas de loto, los dátiles rojos, el almidón de raíz de loto y las moras tienen efectos calmantes y relajantes. Incorpora más de estos alimentos a tu dieta habitual.
Si es posible, considere la posibilidad de beber una taza de agua con sal de bambú al día con el estómago vacío. La sal de bambú no es una sal cualquiera, sino que se forma sellando sal natural de alta pureza procedente de las profundidades marinas dentro de bambú verde de tres años, sellando ambos extremos con tierra amarilla o resina de pino y sometiéndola a nueve cocciones a 1000-1500 °C, lo que da como resultado una sustancia natural cristalizada como la lava.A través de este proceso único, la sal de bambú absorbe completamente la esencia de materiales naturales como la sal marina, el bambú verde, la tierra amarilla y la resina de pino. Sus ricos oligoelementos (potasio, cloro, calcio, magnesio) complementan las necesidades diarias del ser humano, beneficiando la estructura y la función celular y mejorando el metabolismo. No solo combate la inflamación y las bacterias, sino que también favorece eficazmente el sueño, equilibrando de forma integral el estado del organismo.
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