Preparación para la cirugía de mandíbula
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Cuando se trata de procedimientos cosméticos que pueden alterar de forma más drástica el aspecto facial, la cirugía maxilofacial se encuentra entre los más significativos. Esto se debe a que dichos procedimientos pueden remodelar profundamente los contornos faciales, lo que los convierte en una de las formas más visibles y eficaces de cirugía estética; un ejemplo de ello es la cirugía de reducción mandibular, que hoy en día es muy habitual. Sin embargo, precisamente porque esta cirugía conlleva una alteración facial sustancial, conlleva riesgos inherentes. Por lo tanto, los pacientes deben familiarizarse con la información relevante y prepararse mentalmente de antemano.
I. ¿Cuáles son los tipos de cirugía maxilofacial?
1. Aumento de mentón
El aumento de mentón, también conocido como mentoplastia, es un procedimiento relativamente común. Alarga el mentón, creando unos contornos faciales más elegantes y una forma de cara más estética, con resultados bastante notables.Sin embargo, como la mayoría de los procedimientos implican la colocación de implantes, el riesgo de complicaciones es relativamente alto. Si los pacientes son descuidados en su vida diaria y sufren un impacto en el mentón, el implante puede desplazarse, lo que requiere una cirugía correctiva.
2. Reducción de pómulos
La superstición sostiene que los pómulos prominentes presagian desgracias, mientras que, en realidad, los pómulos demasiado altos afectan significativamente a la estética facial.Crean contornos faciales duros y abruptos, lo que lleva a algunas personas a buscar su reducción mediante procedimientos cosméticos. El método estándar consiste en utilizar instrumentos médicos para raspar el hueso cigomático, eliminando específicamente las secciones excesivamente altas o grandes.
3. Aumento de los pómulos
Mientras que algunas personas tienen pómulos demasiado prominentes, otras pueden sufrir de pómulos poco desarrollados. Los pómulos bajos crean huecos faciales que restan atractivo estético. En consecuencia, se pueden insertar implantes o materiales expandibles en la zona de los pómulos para elevarlos, restaurando el volumen de los rasgos hundidos y logrando un contorno facial más armonioso.
4. Reducción de la mandíbula
Muchas personas tienen una mandíbula prominente, lo que afecta significativamente a las proporciones faciales. Una forma mandibular desfavorable puede dar un aspecto cuadrado al rostro. La cirugía de reducción mandibular consiste en extirpar el exceso de hueso para crear un contorno facial más delicado y refinado con líneas elegantes.
II. ¿Qué se debe tener en cuenta para la cirugía maxilofacial?
1. Evaluación preoperatoria exhaustiva
Dado que los procedimientos maxilofaciales suelen implicar cirugía, es esencial realizar investigaciones preoperatorias exhaustivas. Estas incluyen análisis de sangre y orina, electrocardiogramas (ECG) y otras pruebas para determinar la idoneidad de la cirugía.
2. Confirmar el historial médico
Antes de la cirugía, los pacientes deben confirmar que no padecen enfermedades orgánicas graves, como afecciones cardíacas o hepatitis, ya que estas pueden aumentar el riesgo de infección y comprometer la recuperación postoperatoria.Existen numerosos tipos, entre los que se incluyen la reducción del hueso cigomático, el aumento del hueso cigomático, el alargamiento mandibular y la reducción mandibular. Estos procedimientos alteran significativamente el contorno facial, lo que produce excelentes resultados estéticos. Sin embargo, los pacientes deben tener en cuenta múltiples factores antes de proceder, en particular aquellos con antecedentes médicos específicos que no deben someterse a una cirugía maxilofacial.
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