¿Cómo evitar el aumento de peso durante el Año Nuevo? Recuerda estos consejos para disfrutar sin esfuerzo y adelgazar
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Las fiestas implican inevitablemente reuniones con familiares y amigos. Los platos ricos y grasos son, por supuesto, manjares indispensables en la mesa. La variedad de delicias apetitosas hace que sea difícil resistirse a la tentación; es muy fácil comer en exceso. Si a esto le añadimos un poco de alcohol, no es de extrañar que se ganen un par de kilos durante las fiestas.
Muchos amigos se embarcan en dietas después de las fiestas. Algunos renuncian por completo al arroz y se alimentan solo de fruta; otros beben yogur para estimular el metabolismo; mientras que algunos optan por tés «detox». ¿Puede tu sistema digestivo soportar tales extremos?
Entonces, ¿cómo debemos ajustar nuestra dieta después de las fiestas?
1. Opta por comidas ligeras
Aquí, «ligero» no significa alimentarse únicamente de verduras y frutas.
Haga de las verduras el pilar de sus comidas y reduzca la ingesta de alimentos básicos, aunque sin eliminarlos por completo.
Opte por carnes magras, pollo o pescado. Prepárelos al vapor, hervidos o con un mínimo de aceite.
Incluya huevos, lácteos, legumbres y productos derivados de las legumbres para prevenir la deficiencia de proteínas.
El consumo de fruta debe ser limitado, no ilimitado ni utilizado para sustituir una comida.
2. Mantenga tres comidas, pero con raciones moderadas
Saltarse la cena ralentiza el metabolismo, por lo que es mejor optar por cenas ligeras como sopa de arroz, sopa clara o verduras.
No se conforme con solo yogur; acompáñelo con una rebanada de pan integral o una galleta de copos de maíz. Esto ayuda a perder peso sin alterar el estómago.
No sustituya la cena por fruta; esto no solo no ayuda a perder peso, sino que el exceso de azúcar de la fruta puede suponer una carga para el organismo.
Algunas personas se sienten culpables por comer raciones abundantes de carne y desean acelerar su metabolismo. ¿Qué remedios existen?
Las manzanas o el zumo de manzana, ricos en vitaminas, favorecen el metabolismo intestinal y tienen efectos reductores de peso y eliminadores de grasa.
Limón combinado con hoja de loto y azufaifo: el limón suaviza los vasos sanguíneos y descompone las grasas, lo que ayuda al peristaltismo intestinal. La hoja de loto favorece una eliminación suave sin dañar el organismo, mientras que el azufaifo mejora la tez y estimula la circulación.
Por otra parte, algunas personas pueden experimentar náuseas o malestar después de consumir alimentos grasos. ¿Qué se puede hacer?
Las naranjas o el zumo de naranja eliminan la grasa al descomponer los ácidos grasos, lo que reduce la absorción de aceite.
El té de espino y cáscara de mandarina seca estimula el apetito, elimina la grasa y protege contra las molestias digestivas causadas por el consumo excesivo de grasas.
Además, las comidas festivas suelen incluir abundantes mariscos. Aunque se reconocen como ricos en proteínas y bajos en grasas, consumirlos sin moderación bajo la suposición de que no causarán aumento de peso no es aconsejable. De hecho, el consumo excesivo de mariscos puede provocar una sobrecarga de proteínas, lo que ralentiza el metabolismo. La moderación es la clave.
¿Qué hacer si se ha abusado del marisco? Diarrea, malestar estomacal...
Aumente la ingesta de vitamina B. Opciones como el congee o las sopas claras pueden aliviar problemas como la diarrea causada por el consumo de marisco.
Comer en exceso ralentiza el metabolismo. Aumente la ingesta de fibra dietética y vitaminas. Considere la posibilidad de tomar sopas calientes de verduras o fruta entre comidas.
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