Mantenga bajo control la «tercera mano» de su pequeño
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Robar el pañuelo de un niño o coger un dulce de la estantería del supermercado para guardarlo en la palma de la mano: estos incidentes ocurren con frecuencia entre los niños de dos a cinco años.Que este acto inicial de coger algo que no es suyo sea algo puntual o se convierta en un comportamiento recurrente depende totalmente de la seriedad con la que los padres se tomen esta «primera vez» y del enfoque que adopten. Solo cuando los niños comprendan realmente que «no se deben coger cosas que no son suyas» podrán ejercer un verdadero autocontrol y abstenerse de coger lo que no les pertenece.Estos zapatitos son simplemente preciosos: un día, Feifei regresó de casa de Yuanyuan con el puñito cerrado con fuerza. Entonces, delante de su madre, abrió su manita y en la palma de su mano apareció un par de zapatitos de cristal en miniatura. «¿Te los ha dado la tía?», le preguntó su madre. Feifei respondió con indiferencia: «Los encontré en el suelo de casa de la tía».Por qué ocurre esto: los niños de tres o cuatro años cogen las pertenencias de otros porque sienten una necesidad: «Yo no tengo eso», «Me gusta eso», «Lo quiero»... Esta necesidad impulsa el acto de cogerlo. Además, a menudo creen que las cosas que les gustan o quieren les pertenecen. Respuesta inadecuada de los padres: al ver lo que Feifei sostenía, su madre le dijo: «Nuestras familias son muy cercanas, pero nunca debes coger cosas de las casas de otros niños, ¿entiendes?».Este enfoque transmite un mensaje erróneo: que tomar las pertenencias de otra persona sea permisible depende de la cercanía de la relación. Esto dificulta que el niño comprenda los derechos de propiedad, difumina los límites morales y conlleva el riesgo de que repita este comportamiento inadecuado cientos de veces. Los padres pueden pensar: «Es solo una cosa sin importancia, déjalo pasar». Sin embargo, las madres deben recordar el antiguo adagio: «No descuides hacer el bien por ser pequeño; no hagas el mal por ser pequeño».Si un niño se acostumbra a coger las «agujas» de los demás desde pequeño, es muy posible que robe el «oro» de los demás cuando sea mayor. Por lo tanto, nunca se deben tolerar las acciones incorrectas, ni siquiera una sola vez. Lograr la actitud correcta ◎ Identificar al propietario de los objetos: los niños de tres a cuatro años carecen del concepto de «derechos de propiedad» o del sentido de la propiedad. En casa, los padres pueden utilizar juegos para ayudar a los niños a comprender la idea de «pertenencia». Por ejemplo, jugar a un juego de identificación de objetos: identificar qué objetos pertenecen a papá, cuáles a mamá y cuáles son del niño.Explique a su hijo que cada uno tiene sus propias pertenencias, que los demás no deben tocar. Los padres deben dar ejemplo: incluso cuando cojan un juguete de su hijo, primero deben pedirle permiso. Esta es la mejor manera de enseñar a respetar la propiedad ajena. ◎ Empatizar con los demás: Confucio dijo: «No impongas a los demás lo que tú mismo no deseas». Cuando Feifei coge las pertenencias de Yuanyuan, la madre debe animarla a pensar: «Si alguien te quitara tu muñeca favorita, ¿te gustaría?Yuanyuan se enfadaría si perdiera su zapatilla de cristal». Esto enseña a los niños a empatizar, comprender los sentimientos de los demás y reconocer cuándo sus acciones son incorrectas. ◎ Devolución inmediata: la madre debe llevar al niño a devolver el objeto inmediatamente y hacer que se disculpe personalmente: «Siento haberme llevado tu cosa a casa para jugar con ella. Aquí la tienes de vuelta. Por favor, perdóname». Esto deja una impresión duradera, les ayuda a recordar la lección y les enseña a reconocer sus errores.
Todos los niños tenían Transformers: al volver a casa, Dongdong se encerró en su habitación durante mucho tiempo. Cuando su madre entró, lo encontró absorto jugando con un pequeño Transformer. Al preguntarle, descubrió que Dongdong se lo había llevado a un amigo.Por qué ocurrió esto: ver lo que tienen los demás y desearlo es natural en los niños. Como muchos de sus compañeros tenían Transformers, Dongdong se sentía inferior por no tener uno y codiciaba intensamente las posesiones de los demás. Por lo tanto, recurrió a «coger» para obtener lo que deseaba. Respuesta inadecuada de los padres: al descubrir el robo, la madre gritó enfadada: «¿Quieres crecer para ser un ladrón y que te arreste la policía?».... Esta relación simplista entre «coger cosas» y «mal carácter» es injusta para el niño; además, las amenazas no le ayudan a comprender el principio. La madre de Dongdong hace bien en frenar sus deseos desde una edad temprana, enseñándole moderación. Sin embargo, necesita explicarle las cosas. Si no le da una explicación ni le ofrece una alternativa, y se limita a decir «no» de forma firme y tajante, solo conseguirá que el niño se sienta decepcionado.El comportamiento de Dongdong es, en realidad, una forma de rebeldía. Enfoque ◎ Cambie de «coger» a «intercambiar»: explíquele a Dongdong por qué «no se pueden coger las cosas de otras personas» y dígale que devuelva el objeto al día siguiente. Dígale también que nadie puede tenerlo todo en el mundo y que algunas cosas no merecen la pena comprarlas o no son necesarias. Si realmente quiere un juguete en concreto, puede intercambiar uno de sus juguetes o libros con un amigo durante un día, dos días o una semana.◎ Compra cuando sea apropiado: Proporciona a tu hijo artículos que suelen tener sus compañeros. Por ejemplo, acuerda comprar solo uno o dos Transformers para Dongdong. Esto le permitirá unirse a los demás niños cuando estén jugando alegremente, evitando que se sienta excluido. Este enfoque permite a Dongdong disfrutar del juego con sus compañeros mientras controla sus deseos materiales.
Prueba esta piruleta: al volver del supermercado, Wenwen, de tres años, sacó de repente una piruleta de su bolsillo: «Mamá, toma». Su madre recordó que no había comprado ninguna piruleta y le preguntó: «Dime, ¿quién te ha dado esto?». «La cogí yo misma en la tienda»...Por qué ocurre esto: en los supermercados, todo el mundo coloca en la cesta los artículos que necesita o le gustan. Los niños imitan a los adultos y cogen cosas. Sin embargo, pasan por alto un paso crucial: que la madre pague los artículos. Por lo tanto, es esencial explicar este proceso a los niños de antemano.Respuesta inadecuada de los padres: El padre se enfureció: «¿Cómo has podido coger cosas del supermercado? Si vuelves a hacerlo, ¡te daré unos azotes!». Dicho esto, levantó la mano y la agitó amenazadoramente. Wenwen asintió con la cabeza, aparentemente comprensiva pero confundida, y se fue a comerse su piruleta. Los padres deben explicar que los artículos que se cogen del supermercado deben pagarse, en lugar de limitarse a prohibir «coger cosas sin permiso».Las palabras del padre pueden confundir a Wenwen. A pesar de su tono severo, el enfoque de «advertencia única» es contraproducente. Después de comerse el pirulí, es probable que se olvide por completo del incidente la próxima vez que vaya al supermercado. ◎ Enfoque correcto: La próxima vez que vayan al supermercado: Vuelva inmediatamente con la niña al supermercado. Haga que ella misma entregue el dinero al cajero, diciendo:«Antes cogí una piruleta de aquí sin pagar, así que he venido a pagar la cuenta. Lo siento». Este proceso garantiza que el niño recuerde la lección de forma permanente. ◎ Haga que el niño «pague la cuenta»: cuando lleve a su hijo al supermercado en el futuro, preste mucha atención a su comportamiento. Señale las etiquetas de precios y asegúrese de que entiende que cada artículo tiene un precio.Mamá le dará el dinero al cajero antes de que podamos llevarnos estos artículos a casa. En la caja, recuérdele a su hijo: «Es hora de pagar». También puede permitirle seleccionar uno o dos artículos favoritos y luego darle el dinero para que pague de forma independiente, reforzando el concepto de que las compras requieren un pago. Este artículo proviene de Public Health Network.
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