Desarrollo óseo deficiente
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Mal hábito: los bebés poseen la notable capacidad de localizar el pecho de su madre con la boca incluso con los ojos cerrados. Aunque anteriormente recomendábamos dormir por separado para evitar el sobrecalentamiento accidental, dormir juntos tiene otro inconveniente: los niños adoptan naturalmente una posición lateral prolongada para dormir, mirando hacia su madre.
Posible consecuencia: tortícolis
Perspectiva: con el tiempo, esta postura al dormir provoca una inclinación habitual de la cabeza y la cara del niño hacia un lado, lo que se convierte en tortícolis habitual o postural (un lado de la cara parece más grande que el otro), comúnmente conocida como cuello torcido. La tortícolis postural suele ser el resultado de malas posturas al dormir, hábitos de lactancia materna que implican sostener al bebé por un solo lado o ciertas anomalías oftálmicas.Alternar los lados de lactancia o adoptar una posición supina para dormir suele resolver este problema.
Sin embargo, si observa que su bebé inclina constantemente la cabeza y la cara hacia un lado del cuello alrededor de dos semanas después del nacimiento, esté atento a cualquier bulto en ese lado del cuello. Si nota un bulto firme, acuda inmediatamente al médico, ya que es muy probable que se trate de tortícolis muscular congénita.2. Caminar cogidos de la mano → Luxación del codo Mal hábito: Cuando los bebés comienzan a aprender a caminar, algunos padres evitan los andadores por motivos de desarrollo físico y seguridad, y optan por agacharse y coger a sus hijos de la mano. Sin embargo, cogerles siempre de una sola mano o aplicar una fuerza excesiva también puede causar problemas.
Posible consecuencia: subluxación lateral de la cabeza del radio
Información: los huesos de los bebés son blandos y muy elásticos. En el caso de los niños menores de dos años que están aprendiendo a caminar, si los padres tiran de un solo lado durante mucho tiempo, se puede desplazar el centro de gravedad del niño, lo que dificulta el desarrollo esquelético.Además, la debilidad del ligamento anular que rodea la cabeza del radio en el codo hace que los bebés sean propensos a la subluxación. Si el niño se cae repentinamente mientras se le lleva de la mano, puede producirse una dislocación.Algunos padres consideran que la capacidad de un bebé para caminar de forma independiente es un hito muy positivo, lo que les lleva a animarle a ponerse de pie y caminar antes de que esté preparado para ello desde el punto de vista del desarrollo.
Posibles consecuencias: piernas arqueadas (piernas en O) o rodillas valgas (piernas en X).
Perspectiva: ponerse de pie y caminar prematuramente puede afectar negativamente al desarrollo esquelético del bebé.Dado que los niños nacen con huesos en desarrollo que aún no se han calcificado por completo, rodeados por una capa de cartílago, intentar caminar antes del año de edad puede provocar inestabilidad. Esto causa una presión desigual sobre el cartílago, lo que con el tiempo conduce a un desarrollo desequilibrado. Esto puede afectar al crecimiento de los huesos de las piernas, dando lugar a genu varum (piernas arqueadas) o genu valgum (piernas en X).
Muchos padres llevan a sus bebés a la clínica preocupados por una pequeña protuberancia en la espalda cuando están sentados, creyendo erróneamente que indica anomalías en la columna vertebral. En realidad, se trata de la apófisis espinosa normal de las vértebras, más pronunciada en los niños delgados.
Los bebés menores de un año, que acaban de aprender a sentarse, tienen los músculos de la espalda poco desarrollados. Por ello, suelen sentarse con los hombros redondeados o la espalda encorvada. Al inclinarse hacia delante, las apófisis espinosas vertebrales pueden aparecer como protuberancias distintivas a lo largo de la columna vertebral. Todas estas son manifestaciones normales del desarrollo esquelético y disminuirán gradualmente a medida que el niño crezca y la columna vertebral madure.
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