Osteoporosis y cardiopatía coronaria: las mujeres posmenopáusicas deben tener cuidado con estas afecciones
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La menopausia en las mujeres significa el declive de la función ovárica y el cese de la menstruación, lo que marca una etapa inevitable y crucial en la vida de toda mujer, ya que su vitalidad biológica pasa de su punto álgido al declive. Por lo general, la menopausia se produce entre los 45 y los 55 años. ¿Qué cambios corporales acompañan a esta transición?
Por lo general, los síntomas premenopáusicos abarcan los siguientes aspectos:
1. Alteraciones en el ritmo menstrual: los ciclos pueden alargarse, los intervalos entre períodos pueden prolongarse o la menstruación puede cesar durante dos o tres meses antes de reanudar su patrón natural. Esta alternancia entre amenorrea y períodos regulares puede persistir durante uno o dos años. Algunas mujeres experimentan un período de ciclos más cortos con una mayor frecuencia de menstruación.
2. Cambios en el aspecto de la sangre menstrual: la sangre puede aparecer de color más claro, adquiriendo un tono rosáceo, o incluso oscureciéndose, y a menudo contiene pequeños coágulos y fragmentos fibrosos. El volumen del flujo menstrual también puede variar; algunas mujeres experimentan una disminución gradual, mientras que otras pueden tener un aumento del sangrado o un flujo abundante. La duración de la menstruación también puede cambiar, con algunos períodos que se acortan gradualmente, mientras que otros pueden alargarse, pudiendo durar hasta diez días.
III. Enrojecimiento facial y sensación de calor: Comienza en las regiones inferiores y se extiende hacia arriba por todo el rostro, a menudo acompañado de una marcada dilatación vascular, enrojecimiento y sudoración generalizada. Los síntomas concurrentes incluyen mareos y vértigo. La intensidad del enrojecimiento varía; algunas personas experimentan un enrojecimiento limitado al rostro y el cuello, mientras que otras sufren episodios frecuentes y graves.
IV. Disfunción del sistema nervioso autónomo y entumecimiento de las extremidades: Especialmente por la noche, se producen sensaciones anormales y calambres en las extremidades, acompañados de pesadez en las piernas. Puede haber una sensación de incertidumbre sobre dónde colocar las piernas, malestar abdominal, palpitaciones, dolor en el pecho, dolores de cabeza, mareos, insomnio y desmayos. Los síntomas comúnmente asociados incluyen irritabilidad, inestabilidad emocional, frecuentes arrebatos de ira y, ocasionalmente, desconfianza o depresión.
Cambios tras la menopausia en las mujeres, tales como:
1. Atrofia urogenital: empeora con el aumento de la duración desde la menopausia. Sin terapia de reemplazo hormonal, los cambios atróficos persisten toda la vida. La atrofia vaginal reduce la resistencia, lo que conduce a vaginitis senil e infecciones del tracto urinario. Algunas mujeres desarrollan incontinencia urinaria de esfuerzo, disminución del tono muscular pélvico y prolapso uterino.
2. Osteoporosis: Debe garantizarse una ingesta adecuada de calcio. Las mujeres premenopáusicas deben consumir 1000 mg de calcio elemental al día, mientras que las mujeres posmenopáusicas necesitan 1500 mg al día.
3. Enfermedad coronaria: Las mujeres premenopáusicas presentan tasas de incidencia más bajas que los hombres. Tras la menopausia, la incidencia aumenta significativamente, lo que confirma el efecto protector del estrógeno sobre la salud cardiovascular femenina.La enfermedad coronaria posmenopáusica también está asociada con la hipertensión, la obesidad, la reducción de la actividad física y la diabetes.
En resumen, la menopausia es un proceso fisiológico inevitable para las mujeres. No hay necesidad de preocuparse en exceso, ya que estas molestias son temporales. Hay que estar mentalmente preparada para afrontar el trabajo y la vida de los últimos años con calma y determinación. Se pueden administrar medicamentos cuando sea necesario.Además, realice actividades al aire libre con regularidad, mantenga un ejercicio moderado, establezca patrones de sueño constantes, evite trasnochar, deje de fumar y absténgase de consumir alcohol. Consuma alimentos ricos en vitaminas C y E, junto con fitoestrógenos, para favorecer la salud ovárica.
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