¿Cómo proporcionar primeros auxilios de emergencia a pacientes con fracturas in situ?
Encyclopedic
PRE
NEXT
Las fracturas suelen ser consecuencia de accidentes. Tras un traumatismo, ¿cómo se debe diagnosticar una posible fractura? A continuación, describimos los métodos de diagnóstico de las fracturas y la importancia de realizar revisiones periódicas tras una fractura.
Métodos de diagnóstico de las fracturas
El diagnóstico de las fracturas se basa principalmente en el análisis y la evaluación detallados del historial médico, los síntomas, los signos físicos y las radiografías.
I. Historia del traumatismo
Aunque la historia clínica abarca numerosos aspectos, hay tres áreas clave que merecen especial atención para un diagnóstico rápido y claro: ① Circunstancias de la lesión (hora, lugar, zona afectada, postura, naturaleza, dirección y magnitud de la fuerza); ② Dolor (localización específica); ③ Deterioro funcional (problemas de movilidad, pérdida sensorial, disfunción urinaria, etc.).
II. Síntomas y signos
La presencia de cualquiera de los tres signos siguientes (deformidad, movilidad anómala o crepitación) es suficiente para el diagnóstico. Sin embargo, pueden existir fracturas sin estos signos, como las fracturas en tallo verde, las fracturas impactadas o las fracturas capilares.Cuando hay tejido blando interpuesto entre los extremos de la fractura, es posible que no se observe crepitación o sensación de roce óseo. Durante la exploración, se debe prestar atención tanto al movimiento anormal como a la crepitación o al roce óseo, sin manipular deliberadamente la extremidad para inducir los síntomas, a fin de evitar exacerbar el dolor o causar que los extremos afilados de la fractura dañen vasos, nervios u otros tejidos blandos, o que se desplacen o se desprendan fragmentos de la fractura impactada.
El dolor, la sensibilidad, la hinchazón, la equimosis y el deterioro funcional pueden estar presentes en las fracturas recientes, así como en las luxaciones o las lesiones inflamatorias de los tejidos blandos. Ciertas fracturas, como las fracturas impactadas o incompletas, pueden presentarse únicamente con estas manifestaciones clínicas, lo que requiere un examen radiográfico para obtener un diagnóstico definitivo.
III. Examen radiográfico de las fracturas
Se debe realizar un examen radiográfico de forma rutinaria en todas las fracturas sospechosas. Esto puede revelar fracturas incompletas, fracturas profundas, fracturas intraarticulares y pequeñas fracturas por avulsión que son difíciles de detectar clínicamente.Incluso en fracturas clínicamente evidentes, el examen radiográfico sigue siendo esencial para determinar el tipo de fractura y el desplazamiento de los extremos de la fractura, lo que proporciona una orientación crucial para el tratamiento.
La radiografía de fracturas suele requerir vistas anteroposteriores y laterales que abarquen la articulación adyacente. Se pueden indicar vistas especializadas cuando esté clínicamente justificado, como vistas anteroposteriores y oblicuas de los huesos metacarpianos y metatarsianos, vistas laterales y axiales del calcáneo y vistas anteroposteriores y oblicuas del hueso escafoides. Cuando la evaluación de la lesión resulta difícil, puede ser necesario realizar radiografías comparativas de la estructura contralateral correspondiente.Cabe señalar que algunas fracturas capilares menores pueden no mostrar una línea de fractura clara en las radiografías de urgencia. Cuando los síntomas clínicos son pronunciados, se debe realizar una radiografía de seguimiento dos semanas después de la lesión. En ese momento, la línea de fractura puede hacerse visible debido a la reabsorción de los extremos de la fractura, como se observa en las fracturas del escafoides.
La importancia del seguimiento periódico tras una fractura
Tras un traumatismo, cuando se sospecha una fractura, independientemente de la certeza del diagnóstico inicial, es fundamental realizar un seguimiento periódico. Esto se debe a que:
(1) Las manifestaciones tempranas de la fractura (incluidos los síntomas subjetivos y las características radiográficas) pueden ser sutiles. Las líneas de fractura suelen ser discernibles varios días después de la lesión, a medida que se reabsorben los extremos de la fractura.
(2) Tras la inmovilización con yesos o férulas, la fijación externa puede aflojarse relativamente a medida que la hinchazón remite con el paso de los días, lo que puede provocar el desplazamiento de la fractura. Un seguimiento oportuno permite una detección y una intervención rápidas.
(3) Tanto las fracturas como sus tratamientos conllevan riesgos inherentes de complicaciones. Las revisiones periódicas facilitan la identificación y el tratamiento tempranos.
(4) Todos los métodos de diagnóstico implican múltiples etapas (funcionamiento de la máquina, adquisición de imágenes e interpretación), lo que hace imposible eliminar por completo el error. En consecuencia, existe una cierta tasa de falsos positivos y falsos negativos. Basarse únicamente en un único examen para concluir la presencia o ausencia de una fractura puede resultar insuficientemente objetivo o preciso.
Si se sospecha una fractura, se deben aplicar rápidamente las siguientes medidas de emergencia:
(1) Evaluar primero el estado general del paciente para determinar la gravedad de las lesiones localizadas y sistémicas, lo que permitirá una intervención oportuna para salvarle la vida.
(3) En caso de amputación parcial de una extremidad, aplique un torniquete proximalmente para controlar la hemorragia. Durante el transporte, retire el torniquete durante 5 minutos cada hora.
(4) Inmovilización simple: fije la extremidad fracturada utilizando objetos fácilmente disponibles, como palos, postes o tablones.Si no hay materiales disponibles, fije una fractura de miembro superior a la pared torácica y una fractura de miembro inferior al lado no afectado. Las férulas deben extenderse generalmente más allá de ambas articulaciones.En el caso de fracturas de columna, tres personas deben colocarse del mismo lado, levantar al paciente en posición horizontal y colocarlo en una tabla para evitar torsiones de la columna que podrían causar paraplejia. En el caso de fracturas de columna cervical, una persona debe tirar suavemente de la cabeza mientras coloca al paciente en posición horizontal en la camilla. Esta posición de tracción debe mantenerse durante todo el transporte para evitar el movimiento de la columna cervical al girar.
PRE
NEXT