Siete tabúes importantes a la hora de ponerle nombre a tu bebé: evita condenarlo a una vida llena de dificultades
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El nombre, como símbolo vital que distingue a un individuo de otro, puede reflejar en cierta medida el refinamiento cultural, los valores, los ideales y la sensibilidad estética de una persona.Un nombre con connotaciones auspiciosas, bellas y elegantes no solo causa una primera impresión favorable y despierta la imaginación, sino que también sirve como fuente constante de motivación para el esfuerzo personal. Representa el primer paso hacia la integración social y el éxito. Por lo tanto, al ponerle nombre a un bebé, se deben seleccionar cuidadosamente los caracteres con significados y connotaciones positivas, evitando aquellos que sean vulgares, inauspiciosos, oscuros o propensos a malinterpretaciones.
Siete tabúes importantes a la hora de ponerle nombre a tu bebé: evita condenarlos a una vida de desgracias (Red de Salud Pública)
1. Evita los caracteres oscuros en los nombres de los bebés
Los caracteres oscuros son aquellos que no pertenecen al conjunto de caracteres nacionales de nivel 2 y que rara vez se utilizan en el chino moderno. En la sociedad actual, dominada por los ordenadores, el uso de estos caracteres causará importantes inconvenientes a lo largo de la vida del niño:Cuando vaya al colegio, el niño puede encontrarse con situaciones embarazosas con frecuencia, como que los profesores pronuncien mal su nombre al pasar lista. Además, al tramitar documentos como el registro de empadronamiento, el documento de identidad o el pasaporte para viajar al extranjero, puede resultar imposible imprimir el carácter con precisión. Por lo tanto, estos caracteres son muy poco adecuados para los nombres. Algunos ejemplos son: 遄 (chuán), 炱 (bào), 芏 (wò), 氍 (dī), etc.
II. Evite los caracteres demasiado comunes al poner nombres
Ciertos caracteres demasiado comunes, utilizados por demasiadas personas, carecen de distinción y dan lugar a frecuentes duplicaciones de nombres. Estas duplicaciones suelen causar inconvenientes en la vida cotidiana. Por lo tanto, al poner nombre a un niño, también se debe procurar evitar los caracteres comunes. Por ejemplo, un artículo del Beijing Morning Post informaba de que solo en Pekín hay más de diez mil personas llamadas «Wang Tao».
III. Evite los caracteres de mal agüero en los nombres de los bebés
Los nombres deben dar prioridad a las connotaciones auspiciosas y positivas, evitando los caracteres que tengan significados o implicaciones negativas. Algunos ejemplos son: 病 (enfermedad), 贫 (pobreza), 死 (muerte), 疯 (locura), 凶 (violencia), 血 (sangre), 伤 (lesión), 夭 (muerte prematura), 亡 (fallecimiento), 损 (pérdida), 恶 (mal) y similares.Aunque vivimos en una época que valora la ciencia y no cree que el uso de caracteres desafortunados en un nombre traiga mala suerte, en las interacciones sociales, la primera impresión que causa un nombre suele ser crucial. Un buen nombre puede evocar asociaciones positivas incluso antes de conocer a la persona, mientras que un nombre desafortunado puede crear inmediatamente una sensación desagradable, lo que podría hacer que el niño pierda oportunidades en futuras competiciones.
IV. Evite los caracteres vulgares en los nombres de los bebés
Un nombre elegante confiere un aura distintiva, especialmente cuando armoniza con el carácter inherente de la persona. Por ejemplo, llamar a una joven esbelta «Pingting» (娉婷) evoca gracia y belleza.Por el contrario, los caracteres vulgares provocan risa o incluso repugnancia, como: cerdo, perro, burro, sucio, gordo, estúpido, aburrido, tonto, bestial, etc. En las zonas rurales tradicionales de China, existía la costumbre de poner a los niños nombres humildes o feos, como «Huevo de perro» o «Gran tonto», bajo la creencia de que «un nombre humilde trae una vida larga».Aunque los perros son criaturas entrañables, describir o referirse a las personas como «cerdo» o «perro» conlleva connotaciones de desprecio e insulto. En las ciudades civilizadas modernas, ponerles esos nombres a los niños invita al ridículo, socava su confianza en sí mismos y proyecta una sombra indeleble sobre sus tiernos corazones, una costumbre que debería descartarse.
V. Evitar caracteres feos o dañinos en los nombres de los bebés
A la hora de poner nombre a un niño, se deben priorizar los caracteres sanos y evitar términos morbosos o repulsivos como tumor, forúnculo, lepra, disentería, sordera o cojera, palabras que evocan discapacidades físicas o enfermedades.El uso de estos caracteres en un nombre, especialmente si el niño realmente posee esas características físicas, recuerda constantemente tanto al niño como a los demás estas imperfecciones y dolencias. Esto crea una presión invisible que dificulta el fomento de sentimientos positivos y alegres.
VI. Evite los caracteres ambiguos en los nombres de los bebés
Dadas las características fonéticas del chino, ciertas combinaciones de caracteres pueden evocar asociaciones siniestras, desagradables o cómicas cuando se pronuncian. Algunos ejemplos son: 方思 (Fāng Sī - «Fāng Sī» suena como «Fāng Sǐ», que significa muerte), 吴清 (Wú Qīng - «Wú Qīng» suena como «Wú Qíng», que significa despiadado), 苟雄 (Gǒu Xióng - «Gǒu Xióng» suena como «Gǒu Xióng», que significa oso) y 胡立 (Hú Lì - «Hú Lì» suena como «Hú Lì», que significa zorro).Al igual que los caracteres vulgares, estos pueden exponer a los niños al ridículo o incluso provocar conflictos con otros, por lo que deben evitarse a toda costa.
VII. Evite los nombres excesivamente largos para los bebés En los últimos años, algunos padres se han esforzado por ser originales a la hora de poner nombre a sus hijos, lo que ha dado lugar a nombres excepcionalmente largos.Las estadísticas publicadas por el Servicio Nacional de Consulta de Números de Identificación Ciudadana del Ministerio de Seguridad Pública revelan que, entre la población registrada de etnia han de China, predominan los nombres de dos y tres caracteres, aunque existen nombres excepcionalmente largos, siendo el más largo registrado de quince caracteres. El director del centro insta a los padres a no dar prioridad a la singularidad y la individualidad sobre la estandarización a la hora de poner nombre a sus hijos.En la era de la información, los nombres no estandarizados no solo dificultan la transmisión de información, sino que también obstaculizan la comunicación y la interacción, por lo que son absolutamente indeseables. Un nombre que acompaña a un niño a lo largo de su vida puede, en cierta medida, servir como fuente de motivación, disciplina, sugerencia y orientación. Tomemos como ejemplo al famoso patriota chino antiguo Yue Fei, cuyo nombre de cortesía Pengju significaba «volar como un fénix a través de cielos infinitos».Esta exposición constante a la influencia educativa de la amplitud de miras y las altas aspiraciones, junto con la educación de su madre, que hacía hincapié en la «devoción a la nación», forjó en última instancia los gloriosos logros de un héroe nacional. Esperamos que todos los padres den a sus hijos un nombre con connotaciones saludables y positivas, que les inspire a esforzarse y alcanzar el éxito en su futuro viaje por la vida.
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