Escribe una pequeña nota a tu hijo
Encyclopedic
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Cuando se trata de la educación de los niños, todos los padres tienen muchas opiniones. Algunos se quejan de que sus hijos se irritan en cuanto intentan razonar con ellos, descartándolo como «lo mismo de siempre, aquí vamos otra vez». No decir nada es imposible, pero hablar provoca inevitablemente molestia, lo que deja a los padres desconcertados. En realidad, con auténtico cuidado y creatividad, educar a los niños puede ser una tarea atractiva y agradable.
Un amigo mío tiene un niño pequeño adorable. Una vez que el niño desarrolló las habilidades básicas de lectura, comenzó a escribirle pequeñas notas con contenido variado, aunque solo fueran unas pocas palabras. Las colocaba en el estuche del niño, las metía a escondidas en su caja de juguetes o las pegaba en la puerta de la nevera, el escritorio o la almohada, en cualquier lugar donde el niño pudiera verlas o descubrirlas.Esperaba que, cuando el niño descubriera inesperadamente estas notas, le produjeran una sensación de alegría y le permitieran sentir genuinamente el cuidado y el afecto de sus padres.
Está claro que se trata de un padre muy atento que realmente ha pensado mucho en la educación de su hijo.En primer lugar, aprovechaba la curiosidad innata de los niños. Cuando se encuentra con algo desconocido, un niño inevitablemente lo medita durante un tiempo. Al descubrir la nota, el niño estaría ansioso por conocer su contenido. Así, al descifrar el mensaje, el niño se sentiría encantado, lo que le facilitaría concentrar su atención y le dejaría una impresión duradera.
En segundo lugar, las palabras escritas poseen características distintas en comparación con los sonidos hablados. Los mensajes verbales son fugaces, a menudo entran por un oído y salen por el otro, mientras que el texto escrito supera esta debilidad.Las notas a los hijos pueden servir tanto para elogiar y animar como para ofrecer críticas constructivas. Las palabras escritas razonadas, en comparación con las reprimendas verbales tempestuosas, suelen ser más fácilmente aceptadas por los jóvenes. Por último, esta práctica también supone un reto para los padres. No solo fomenta un mayor entendimiento y respeto hacia los padres por parte de los hijos, sino que persistir en ella puede obligarle a progresar junto con su hijo.A medida que los niños maduran, el contenido de estas notas evolucionará más allá de simples elogios o críticas. Pueden ampliarse gradualmente para incluir recomendaciones de libros, introducciones a artículos interesantes, acertijos que requieran reflexión o incluso debates sobre puntos de vista concretos. Esto supone una mayor exigencia para los padres. Cuando los niños sean mayores, es probable que aprendan a escribir algo para sus padres a cambio, sumándose a este intercambio. Esta práctica también constituye un excelente entrenamiento para sus habilidades de pensamiento y escritura.A través de este intercambio, la educación familiar gana en diversión.
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