Cómo deben educar los padres a sus hijos: cuatro enfoques científicos
 Encyclopedic 
 PRE       NEXT 
Los niños de hoy en día son tesoros preciados dentro de la familia. La indulgencia excesiva durante sus años de formación puede fomentar la arrogancia. ¿Cómo deben abordar los padres la educación infantil de forma científica? A continuación se presentan varias estrategias para ayudarle a frenar el comportamiento descortés de su hijo en una etapa temprana.
1. Falta de respeto hacia los mayores
Los abuelos suelen ser los más indulgentes con los niños. En su presencia, los jóvenes suelen actuar sin restricciones, descargando sus frustraciones indiscriminadamente y mostrando malos modales. La aceptación pasiva de los abuelos anima a los niños a seguir exigiendo mimos a sus mayores, lo que en última instancia fomenta una actitud arrogante y dominante.
Solución: Si los padres observan este tipo de comportamiento, deben intervenir inmediatamente y exigir una disculpa. Si el niño reacciona con una resistencia intensa, evite la confrontación. En su lugar, aborde el asunto con calma más tarde. Guíe al niño a través de la situación, ayúdelo a distinguir el bien del mal y enséñele formas adecuadas de expresar su descontento en los momentos y lugares oportunos.
2. Dirigirse a los padres por su nombre de pila
En la cultura tradicional china, se considera profundamente descortés que los hijos se dirijan a sus padres por su nombre de pila. Algunos padres o personas mayores consideran erróneamente que se trata de una infracción menor. El desprecio persistente refuerza la creencia del niño de que ese comportamiento es aceptable, lo que consolida esta mentalidad con el tiempo.
Solución: Cuando un niño se dirija a un padre por su nombre, los padres deben intervenir inmediatamente y explicarle que es de mala educación llamar a los mayores por su nombre de pila. Los padres también deben ser conscientes de su propio lenguaje delante del niño y guiarlo para que utilice los títulos familiares adecuados. Si el niño persiste en utilizar deliberadamente los nombres de pila, ignórelo hasta que corrija su comportamiento y luego responda de forma adecuada.
3. Desafiar deliberadamente a los adultos
A medida que los niños pequeños se acercan a los tres años, el aumento de la conciencia de sí mismos puede hacer que los niños que antes eran obedientes se vuelvan desobedientes o incluso discutidores con sus padres. Esto se debe al desarrollo de sus propios valores y deseos. Cuando sus expectativas chocan con las de ellos, pueden rebelarse sin dudarlo, actuando según sus propias convicciones.
Solución: Es positivo que los niños desarrollen su propia conciencia. En esta etapa, los padres deben dar prioridad al control de su propio temperamento. Cuando se enfrenten a rabietas, adopten un enfoque sereno: eviten regañar o gritar al niño. Si el niño reacciona de forma intensa, empleen un enfoque suave pero firme. Una vez que sus emociones se hayan calmado, analicen la situación y ofrezcan orientación.
 PRE       NEXT 

rvvrgroup.com©2017-2026 All Rights Reserved