Cómo reparar el labio leporino en adultos
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El labio leporino y el paladar hendido representan la deformidad congénita más frecuente de la región oral y maxilofacial, y afectan aproximadamente a uno de cada 700 nacimientos. Además de comprometer la estética facial, esta afección facilita la comunicación directa entre las cavidades oral y nasal, lo que repercute negativamente en el desarrollo y, con frecuencia, precipita infecciones de las vías respiratorias superiores junto con otitis media.Los niños sufren una malnutrición importante debido a las dificultades para amamantarse, lo que provoca un grave trauma psicológico tanto para el niño como para los padres. Reparación del labio leporino en adultos. La incidencia del labio leporino es relativamente baja y no es tan aterradora como algunos imaginan. Con un tratamiento temprano, por lo general no afecta a la vida normal en el futuro. Muchas personas se sometieron a una reparación del labio leporino cuando eran niños, pero obtuvieron resultados insatisfactorios, por lo que buscaron una segunda cirugía de reparación para garantizar el resultado de la intervención inicial.
Para la reparación primaria del labio leporino, la edad óptima para la cirugía de fisura unilateral es generalmente de 3 a 6 meses, mientras que la reparación de la fisura bilateral se realiza mejor entre los 6 y los 12 meses. No hay restricciones de tiempo estrictas para la revisión secundaria después de la reparación primaria de la fisura, aunque normalmente se programa en varias fases: antes de la edad escolar, alrededor de la pubertad y, finalmente, en la edad adulta.Para minimizar la carga psicológica, es preferible, naturalmente, realizar la cirugía de revisión lo antes posible. Sin embargo, debido a diversos factores, muchos optan por la reparación secundaria en la edad adulta. En el caso de los pacientes adultos, el momento de la cirugía puede determinarse en función de las circunstancias individuales.
La reparación del labio leporino en adultos se centra principalmente en los distintos grados de deformidad del labio y la nariz resultantes de la cirugía inicial. Las manifestaciones más comunes incluyen un labio superior demasiado corto o ancho, asimetría en el borde bermellón, tensión o longitud excesivas en el labio superior, colapso nasal notable y reparación inadecuada del músculo orbicular de la boca. Los pacientes pueden acudir a una consulta hospitalaria para determinar el enfoque quirúrgico adecuado en función de su condición específica del labio.
Antes de la cirugía, los pacientes deben realizar una consulta preoperatoria exhaustiva con su cirujano para comprender el alcance del procedimiento, sus etapas, las molestias previstas, el tiempo de recuperación, los resultados que se pueden alcanzar y los riesgos asociados.
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